«Xynthia» barrió el occidente de Europa

Agencias

INTERNACIONAL

Los franceses la consideran la peor tormenta de la década, con 47 personas muertas y un millón de hogares sin suministro eléctrico

01 mar 2010 . Actualizado a las 11:38 h.

El temporal Xynthia barrió ayer el occidente europeo, desde Portugal hasta Escandinavia, donde está previsto que llegue hoy, aunque ya desde la noche de ayer los vientos eran inferiores a 100 kilómetros por hora. En su camino, Xynthia ha causado la muerte de al menos 47 franceses, un niño portugués, cuatro alemanes y un belga.

La zona más afectada fue Francia, donde ya se considera el peor temporal de los últimos diez años. El primer ministro, François Fillon, calificó de «catástrofe nacional» lo ocurrido en menos de 24 horas, donde en varios departamentos se decretó la alerta máxima.

El frente de lluvias y fuertes vientos, de en torno a 150 kilómetros por hora, golpeó con fuerza inusitada el departamento de Vendée -algo más al sur de Bretaña-, donde fallecieron ahogadas al menos una treintena de personas.

Lluvias y pleamar

Numerosas zonas próximas al litoral resultaron inundadas por el efecto combinado de las lluvias que trajo el temporal y la pleamar, que causó la ruptura de diques en algunos puntos y sumergió áreas pobladas, de las que desaparecieron varias personas aún sin localizar. En algunos puntos el agua alcanzó el metro y medio de altura en las calles, inundando las casas y locales. Los vecinos optaron por subirse a los tejados para eludir la crecida. Solo en la localidad de l'Aiguillon-sur-Mer la prefectura informó a media tarde de que habían fallecido al menos 17 personas, aunque todavía se desconocen los datos definitivos, puesto que continúan las labores de búsqueda.

Otros datos provisionales indican que dos personas murieron en el departamento de Loira-Atlántico -al norte de Vendee y lindando con Bretaña- y otras cinco -cuatro ancianos y un niño de 10 años- en el departamento francés de Charente-Maritime -al sur de Vendee, que sin duda fue la zona más afectada.

Además, cuatro personas murieron en sucesos provocados por del impacto de objetos arrastrados por el viento y por la inhalación de gases tóxicos de un generador eléctrico.

Hoy viajará Sarkozy al lugar

Al conocerse el alcance de los daños y la violencia con que el temporal golpeó los departamentos de la zona central de la costa oeste atlántica del país, el Gobierno de París se reunió con carácter de urgencia.

El presidente Nicolas Sarkozy, que pidió al Ejecutivo que se ocupara con prioridad de la situación para declararla zona catastrófica, anunció que se desplazará hoy a las regiones más afectadas, mientras que aún cientos de miles de personas sufren las consecuencias de los cortes de suministro de energía que llegó a afectar a más de un millón de viviendas, según los datos ofrecidos por el propio presidente de la empresa Electricité de France (EDF). Este informó de que aún a última hora de la tarde estaban sin electricidad cerca de medio millón de hogares y que el restablecimiento del suministro podría demorarse aún varios días.

El temporal provocó también graves perturbaciones en los transportes, como la suspensión de cerca de un centenar de vuelos que la compañía Air France tenía previsto operar en el aeropuerto de Roissy Charles de Gaulle, al norte de París.

La circulación de trenes se vio también afectada, con retrasos y suspensiones de conexiones sobre todo en el oeste del país, aunque también se vieron perjudicadas las conexiones entre París y el sureste del país por tren de alta velocidad.

Hacia el norte

Una vez superó Francia, el temporal fue perdiendo intensidad, aunque ocasionó numerosos daños también en Bélgica, Alemania y Luxemburgo. Según el boletín de Meteo France, Xynthia se desplazaba ayer fuera de territorio galo con ráfagas inferiores a los cien kilómetros por hora hacia Escandinavia. En Holanda, Dinamarca y Suecia se seguía ayer la evolución del ciclón, aunque se preveía que su impacto fuese menor.

A pesar de ir perdiendo fuerza, en Bélgica provocó la muerte de un hombre de 60 años en Jodoigne (en el centro del país) al ser golpeado en su propio jardín por un árbol derribado por el aire. En la región de Bruselas, los parques permanecieron cerrados todo el día para evitar accidentes, pero no ha habido grandes problemas de tráfico, ya que trenes y aviones circulaban con normalidad.

Problemas en Fráncfort

Sí se vio más afectada que Bélgica la vecina Alemania, donde murieron cuatro personas por la caída de sendos árboles. El primer fallecido fue un hombre de 74 años de edad que murió en la sureña región de la Selva Negra cuando su automóvil fue alcanzado por un tronco; otro hombre de 69 años resultó muerto en la región de la cordillera del Taunus, al norte de Fráncfort, cuando practicaba senderismo y por caerle encima un árbol que fue derribado por la tormenta; en la región de Renania del Norte-Westfalia perecieron, también alcanzadas por árboles, una mujer que viajaba en un automóvil y otra que practicaba jogging.

Pero los mayores problemas que causó Xynthia en Alemania tuvieron que ver con las comunicaciones. Los vientos huracanados obligaron a cerrar al mediodía la autopista central del país, la A-3, a la altura de Fráncfort por la caída de un andamio situado cerca del aeropuerto. Precisamente, este -el más importante de Europa- tuvo que cancelar 240 de vuelos.

Sin trenes

Más radicales fueron las medidas tomadas en la estación central de Fráncfort, donde se suspendió todo el tráfico. Tampoco hubo trenes durante casi todo el día en los estados del Sarre y Renania-Palatinado (donde se registraron vientos de hasta 166 kilómetros por hora) y del Norte-Westfalia , así como en Baden Württemberg, Hesse y Baja Sajonia. El tren de alta velocidad se vio bloqueado en plena vía con 800 pasajeros a bordo entre Fulda y Hanau.

Antes de atravesar Europa, Xynthia dejó un muerto en Portugal, un niño de diez año golpeado por una rama que arrancó el viento mientras jugaba en la localidad de Paredes (al norte del país). Protección Civil atendió en solo 24 horas un total de 4.644 incidentes relacionados con el temporal. Además, cerca de un millón de portugueses, la décima parte de la población, sufrieron cortes de electricidad.