El hombre que estrelló la avioneta en Austin tenía problemas fiscales

Victoria Toro

INTERNACIONAL

EE.UU. descartó que fuera un ataque terrorista,pero envió dos F-16 de combate a sobrevolar la zona

19 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los estadounidenses revivieron en la mañana de ayer la inquietud de los ataques terroristas del 11-S. Una pequeña avioneta se estrelló contra un edificio de oficinas de la ciudad de Austin, la capital del estado de Tejas, que albergaba las dependencias del departamento fiscal de esa ciudad (IRS, en sus siglas en inglés). En el momento de cerrar esta edición, las autoridades habían confirmado que dos personas fueron trasladadas heridas a un hospital y que había otra tercera, uno de los trabajadores del servicio fiscal, desaparecida. El hecho de que los testigos afirmaran que la avioneta se dirigió hacia el edificio de forma premeditada y que, a pocas manzanas de este, se encuentren las oficinas del FBI, disparó todas las alarmas sobre la posibilidad de un atentado. Pero las autoridades, tanto locales como federales, descartaron que se tratara de un ataque terrorista. Las cadenas de televisión aseguraron que el hombre que pilotaba la avioneta era Joseph Andrew Stack, de 53 años, un ingeniero de sistemas informáticos que en el pasado habría tenido problemas con el fisco. Según se ha difundido, antes de coger la avioneta en el aeropuerto de Georgetown, prendió fuego a su propia casa. El aparato chocó contra el segundo piso del edificio de cuatro plantas, provocando una gran explosión que obligó a la gente a huir por las ventanas. Las autoridades que investigan los hechos han confirmado que rastrean posibles amenazas realizadas por Stack en Internet contra el IRS. Según se ha sabido, este hombre había escrito en su web que «los tiempos desesperados requieren medidas desesperadas» y otras frases sobre la necesidad de recurrir a la violencia. Los testigos coinciden en que la impresión que tuvieron fue que se trataba de un acto deliberado. William Winnie, funcionario del IRS y que estaba en el tercer piso, explicó que el avión «venía derecho a mi ventana, pero un poco antes de llegar giró hacia abajo y a la izquierda y se estrelló contra el segundo piso». Una conductora que circulaba por allí vio cómo la avioneta se dirigía hacia el edificio del IRS. «De repente giró y se dirigió directamente hacia allí. No daba la impresión de ser un avión que tuviera problemas», afirmó Sarah Whellan. El presidente Obama fue informado del suceso, que coincidió en el tiempo con la visita del Dalái Lama, y se reunió con su asesor de contraterrorismo, John Brennan. Pese a que las autoridades insistieron en que no consideraban que fuera un ataque terrorista, como medida de precaución, dos aviones F-16 de combate sobrevolaron Austin y se prohibió que los aviones civiles volaron por debajo de 600 metros en una zona de unos siete kilómetros alrededor del lugar de los hechos.