07 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Firme opositor a la OTAN, es acusado por unos de defender los intereses de Moscú, pero para sus seguidores es el garante de la estabilidad política y del crecimiento económico.
Esta dama de hierro pasó de ser un símbolo de la «revolución naranja» a decepcionar las esperanzas de sus compatriotas que sufren las consecuencias de la corrupción y la pobreza.