El senador de EE.UU. Lieberman amenazó con un ataque militar si Teherán no cede a las presiones
07 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Las autoridades iraníes volvieron a decepcionar por la opacidad de su programa nuclear durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, en la que no consiguieron salvar las reservas de Occidente, sino incrementar su recelo. Estadounidenses y europeos, escépticos tras varios años de negociaciones sobre su programa nuclear con Irán, semejantes al juego del gato y el ratón, emplazaron a Teherán a traducir sus palabras en hechos.
Ante el mismo público, integrado por diplomáticos y expertos, el ministro iraní de Exteriores, Manucher Mottaki, consideró la noche del viernes que un acuerdo «final» sobre el intercambio de uranio para su reactor de investigación de Teherán estaba al alcance de la mano. Sin embargo, el propio director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, desinfló ayer las afirmaciones de Mottaki al comentar lacónicamente, tras entrevistarse durante media hora con el ministro iraní, que todavía no ha recibido la anunciada «contrapropuesta de Irán».
Durante una comparecencia ante la prensa con motivo de la Conferencia de Múnich, Mottaki aseguró con optimismo que los contactos mantenidos en la capital bávara habían tenido un desarrollo positivo y habló de «voluntad política» de llegar a un acuerdo. Las afirmaciones de Mottaki contrastan con las hechas por otros asistentes a la conferencia, que se mostraron decepcionados por la intransigencia del Gobierno de Mahmud Ahmadineyad, que no ha dado lugar a avances en el contencioso atómico durante las reuniones en Múnich.
«Nuestra mano sigue extendida, pero hasta ahora solo ha tocado el vacío», dijo el vicecanciller y ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, quien reclamó al abrir la reunión de ayer de las autoridades de Irán que pasen de las palabras a los hechos.
Amenaza de ataque
El asesor en materia de seguridad de Obama, el general Jim Jones, lamentó las «confusas» declaraciones de las autoridades iraníes ante las ofertas occidentales para el desarrollo pacífico de su programa nuclear. Nuevas sanciones y un mayor aislamiento deben ser la respuesta si Irán mantiene su postura obstructiva ante el OIEA, dijo el militar estadounidense, que se mostró partidario de aumentar la presión contra Teherán.
El senador independiente de EE.?UU. Joe Lieberman amenazó a Irán con un ataque militar en el caso de que no ceda. «Debemos decidirnos. O aplicamos duras sanciones económicas para que funcione la diplomacia o nos veremos ante una intervención militar», dijo, para añadir que la cúpula militar dispone ya de planes concretos para el caso de que no se alcance una solución diplomática, opción que «nadie desea», pero que «acabará sucediendo» si «no hacemos más que hablar».
Más condescendiente hacia Irán fue el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, que señaló que el conflicto en materia nuclear no podrá resolverse si «ignoramos lo que sucede en la región, también entre árabes e israelíes». También la nueva jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, consideró que las posibilidades de dialogar «aún no se han agotado».