Occidente desconfía de la oferta de Teherán sobre el intercambio nuclear

N.?M.

INTERNACIONAL

04 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La maquinaría retórica iraní se volvió a poner ayer en marcha. El director iraní de la Organización de la Energía Atómica, Alí Akbar Salehí, aseguró que un hipotético intercambio de combustible nuclear podría realizarse en un país asiático, presumiblemente Japón. La noticia sigue al anuncio del martes del presidente Mahmud Ahmadineyad de que su país «no tendría problemas» en enviar al extranjero sus reservas de uranio para su enriquecimiento al 20%.

Sus palabras no aclaran si constituyen una respuesta formal a la oferta occidental para que demuestre así el desarrollo pacífico de su programa nuclear. Irán ha enriquecido en secreto una cantidad no determinada de uranio en un claro desafío al Tratado de No Proliferación, del que es signatario. Ahora espera una contestación de las potencias.

Pero parece que nadie confía en el cambio de postura. Alemania urgió por su lado a Teherán a hacer propuestas «concretas» ante la ONU y Francia afirmó que hasta que ello no ocurra todo puede ser una mera jugada de Ahmadineyad para aflojar la amenaza de sanciones. China reaccionó con cautela y urgió a seguir proseguir las negociaciones, en tanto que Rusia fue la más optimista

Evasivas

La preocupación que suscita el plan secreto iraní llevó a Occidente a la propuesta definitiva del intercambio del uranio a cambio de que cesara el enriquecimiento dentro del país. La respuesta hasta ahora ha sido una serie de evasivas. Teherán dice no confiar en la veracidad de la oferta y se ha negado en redondo a poner por escrito su contestación. Ha ido dando por válidas las diferentes declaraciones de altos funcionarios, que incluso han llegado a contradecirse.

Así, el que Teherán ahora comience a hablar del lugar del intercambio sin dar por cierto que este vaya a ser un hecho parece una nueva vuelta de tuerca en su carrera por ganar tiempo y llevar a cabo sus planes. No hay que perder de vista que Ahmadineyad puntualizó tras su declaración que Irán tiene derecho a enriquecer uranio para fines civiles, y que si las partes no pueden llegar a un acuerdo, al país no le queda otra opción que fabricar su propio combustible.