Los pequeños adoptados por familias catalanas dejan la isla

Javier Otazu

INTERNACIONAL

Los cuatro niños haitianos adoptados por familias catalanas abandonaron ayer su país con destino a Santo Domingo «contentos y con sus mejores galas», relató el embajador español en funciones en Haití, Diego Bermejo, quien recalcó que las adopciones se hacen «cumpliendo la legalidad en un cien por ciento». Un helicóptero procedente de la República Dominicana y fletado por autoridades de ese Gobierno aterrizó a las 9 hora local (15 horas en España) en el helipuerto de la embajada dominicana de Puerto Príncipe para llevar a los niños. «Estaban muy divertidos con el helicóptero, asustados también cuando empezaron a oír el ruido, es una reacción normal, pero eran unos niños bien nutridos y bien cuidados, con ganas de cariño, que se abrazaban mucho a todos nosotros», explicó Bermejo. Los cuatro pequeños (Nick, Polycia, Tania y Daphekaina) son huérfanos recogidos por una mujer que fundó un pequeño orfanato llamado «Maison des Anges» ('Casa de los Ángeles') donde acogía a unos noventa menores, que milagrosamente salieron ilesos del terremoto. El embajador reconoció que España es signataria de un tratado europeo que prohíbe las adopciones en países donde suceden catástrofes o conflictos armados, pero puntualizó que el caso de estos niños es diferente porque su adopción había sido autorizada y tramitada antes del seísmo. Según Bermejo, las familias adoptantes tenían incluso un plan de viaje para venir y llevarse a sus niños, pero todo se paralizó con el seísmo. Ante eso, la embajada española quiso «acelerar el proceso cumpliendo la legislación española». Aunque existía una nota verbal que autorizaba su salida del país, la embajada insistió en dotar a los niños de cuatro pasaportes, trámite que se ha alargado más de lo previsto ante la práctica ausencia de instituciones del Gobierno. Finalmente, los pasaportes llegaron a la embajada y los niños abandonaron su país. Según el embajador, esta ha sido «una adopción plena», lo que significa que los niños han sido inscritos con los apellidos de sus familias de acogida y que «rompen todo vínculo con su país de origen». Junto a los cuatro niños ha viajado a España otro menor, pero no como adoptado, sino en régimen de acogida temporal en una familia que le va a ayudar a ser operado de un problema parecido a la parálisis facial. «Viajará a España, su familia de acogida lo curará y cuando puedan lo llevarán de regreso» a su país, subrayó el diplomático.