Intermón Oxfam está presente en 48 ciudades españolas, en la mayoría con una estructura de voluntarios. Además de los programas asistenciales y de comercio justo, también contribuye a la movilización social, a la educación en valores para «ayudar a la sociedad española a comprometerse en la lucha por un mundo más justo», explica Ariane Arpa.
-Devolver a Haití a la normalidad no puede ser un regreso al punto de partida, cuando ya eran los más pobres del mundo...
-Esta situación puede ser una oportunidad. Lo vimos en Indonesia con el tsunami. Los fondos y la organización de la ayuda que trajo el tsunami colaboraron en la pacificación de la región. Hay que ser positivos e intentar reconstruir el país, pero no como estaba antes; vamos a intentar ir a por un nuevo Haití, con un Gobierno más democrático, con una sociedad civil más estructurada, con mejores mecanismos de lucha contra la pobreza.