El presidente del Tribunal Supremo de Honduras, Jorge Rivera, citó ayer a los miembros de la Junta de Comandantes de las Fuerzas Armadas para que declaren el jueves sobre la expulsión del país del derrocado presidente, Manuel Zelaya.
Un abogado de los oficiales, Juan Carlos Sánchez, dijo que Rivera, en su condición de «juez natural» de este procedimiento, aceptó la petición de la defensa para que los militares se presenten voluntariamente a declarar. Con ello, agregó Sánchez, el magistrado se abstuvo de ordenar la captura de los militares, como pidió la Fiscalía al presentar el «requerimiento» contra ellos el pasado miércoles, por los delitos de abuso de autoridad y expatriación. En la resolución «no se explican las razones por las cuales se deniega la orden» de captura.
Zelaya fue derrocado el 28 de junio del 2009 y expulsado del país. La Constitución prohíbe la expatriación de hondureños.