Morales busca tener el control de todos los poderes en Bolivia

Mario Roque Cayoja

INTERNACIONAL

El presidente boliviano, Evo Morales, no solo aspira a ganar hoy en las urnas por amplio margen como anticipan todas las encuestas, sino que busca tener el control de todos los poderes para avanzar en su llamada «revolución democrática y cultural» de tinte socialista e indigenista en Bolivia.

Los bolivianos eligen hoy presidente, vicepresidente y 166 parlamentarios de la Asamblea Legislativa Plurinacional, mientras que cinco departamentos y una provincia celebra un referendo sobre autonomía departamental y regional y otros 12 municipios se pronuncian sobre la autonomía indígena.

El gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) es amplio favorito para ganar la presidencia, con más del 50% de los votos, pero busca la mayoría absoluta en el Parlamento para poder aprobar las leyes claves del país. «Evo Morales apunta a ganador y solo resta saber el margen de su triunfo», según el analista político Carlos Cordero.

Aunque parece poco probable que logre el 70% de los votos, aspiración proclamada por algunos dirigentes del MAS, es la primera vez que un líder indígena logra reunir el apoyo de amplios segmentos de la sociedad. Tras asegurarse el apoyo de indígenas, campesinos y las clases más empobrecidas del país, el MAS ha intentado seducir a la clase media que se ha mostrado reacia a su proyecto. «Morales quiere gobernar más al centro», explica Jean René García, investigador del Centro de Investigaciones y Documentación sobre América Latina (Credal).

Las encuestas proclaman el triunfo del mandatario indígena con un margen superior a los 30 puntos sobre su inmediato seguidor en las intenciones de voto.

Un último sondeo difundido el miércoles otorga a Morales el 52,6% de las preferencias, contra el 21,1% del candidato derechista, el ex militar Manfred Reyes Villa, y el 9,4% del industrial cementero y centrista Samuel Doria Medina.

Está descartada una segunda vuelta electoral, prevista en la nueva Constitución boliviana solo para el caso de que el ganador obtenga menos del 50% y su diferencia con el segundo sea menor a diez puntos.

La pugna por el Senado

La pugna electoral no se centra en la presidencia, virtualmente asegurada para Morales, sino en el control del Senado. «El objetivo de la oposición es impedir que el MAS logre el control de la futura Asamblea Legislativa Plurinacional», dijo Cordero.

Morales admitió que necesita el control para poder aprobar las leyes claves de su proyecto. Según el MAS, que aporta sus propias encuestas, ya tiene asegurados 22 senadores, la mayoría de ellos en la región occidental, bastión de Morales, pero necesita otros dos para alcanzar la mayoría. Deberá disputarlos en el este del país, tierra fuerte de la oposición.

«Es probable que el MAS tenga una victoria con sabor a derrota si el resultado no le garantiza los dos tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional y [en tal caso] tendrá que negociar [con la oposición] para aprobar las leyes», explica Cordero.

La Comisión Nacional Electoral estrenará en las elecciones un registro biométrico que habilitó a 4.737.912 ciudadanos en Bolivia y a 169.096 bolivianos que residen en Argentina, Brasil, Estados Unidos y España.