Roma exige en la calle a Berlusconi que no ataque la libertad de prensa

María Signo

INTERNACIONAL

04 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La plaza del Popolo de Roma se quedó pequeña para reunir a las más de 300.000 personas, según los organizadores, que se citaron allí para defender la libertad de prensa en Italia. La Federación de Periodistas había convocado la protesta contra el Gobierno de Silvio Berlusconi por preparar una ley que limita la publicación de las escuchas judiciales y otra que modifica el artículo 21 de la Constitución que garantiza la libertad de prensa. Además, en las últimas semanas, Il Cavaliere ha presentado querellas millonarias contra dos diarios, La Repubblica y L'Unità, por supuesta difamación, y está ejerciendo una gran presión en la televisión pública, Rai, para limitar la emisión de programas críticos. Una de las intervenciones más esperadas era la de Roberto Saviano, que fue acogido con una gran ovación. «Lo que está ocurriendo estos días demuestra que verdad y poder no coinciden nunca», dijo a una plaza que lo seguía en reverencial silencio. También tuvo palabras de recuerdo para los periodistas italianos asesinados «soñando poder llevar a sus pueblos una democracia como la europea o la anglosajona. Hoy si comprometemos esta libertad de prensa, comprometemos su memoria y su trabajo». La manifestación, que colapsó la ciudad, se convirtió en una fiesta con actuaciones de músicos y la participación de periodistas, actores y juristas. Ningún político ni sindicalista de los muchos presentes en la plaza intervino en el acto. Antonio Di Pietro, líder de la oposición, justificó su presencia porque «nunca como en este momento es necesario que sea confirmado el derecho a la información, porque es un derecho a la democracia». La situación de la información en Italia presenta la particularidad de que el jefe del Gobierno es a la vez el propietario del mayor grupo privado de comunicación del país. Además de tres canales televisivos, la empresa familiar Mediaset posee varios periódicos, entre ellos Il Giornale y Libero y el grupo editorial Mondadori, que posee varias revistas rosas y populares.