Occidente espera un impulso de su misión en el país asiático, tras las elecciones

Jean-Louis de la Vaissiere

INTERNACIONAL

21 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los países occidentales, enfrentados al desafío militar de los talibanes y al escepticismo creciente de sus opiniones públicas, intentan convencerse de que las elecciones afganas van a dar un nuevo impulso a una democracia asfixiada y a su misión en el país asiático.

Los países con tropas en Afganistán destacaron la movilización democrática de la población, la diversidad de candidatos y la vivacidad de los debates a pesar de la violencia y de los atentados.

Se espera una relación más transparente con el futuro poder legitimado por las urnas, tanto si está dirigido por Hamid Karzai como por otro, y la obtención de acuerdos para aplicar reformas. Las críticas de Occidente a la Administración Karzai siguen siendo tímidas, a pesar de que se piden «esfuerzos» en materia de «gobernanza».

Afganización

Thierry Mariani, representante especial de Francia para Afganistán, cree en los efectos del cambio de estrategia adoptado a principios de abril en la cumbre de la OTAN, tras siete años de compromiso decepcionante.

Las palabras clave, dijo, son «afganización», «desarrollo» -sobre todo agrícola- y «seguridad». El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, afirmó que las elecciones de ayer fueron «alentadoras» para la evolución de ese país. El embajador británico en Kabul, Mark Sedwill, espera que se abra una «nueva fase». «Van a obtener un nuevo mandato político renovado, y eso dará un socio con el que la comunidad internacional podrá trabajar», dijo.

Principales temores

Esta es la cara esperanzadora de la moneda, mientras el apoyo a la presencia militar en Afganistán se reduce cada día más -un poco más en Europa que en Estados Unidos-, a medida que crece el número de muertos.

La cara alarmista de la moneda es el período posterior a los comicios presidenciales, que se anuncia crítico, explica Bernd Mutzelburg. Si es necesaria una segunda vuelta, cabe esperar más violencia. Si de la primera vuelta sale un vencedor, los vencidos atacarán. En caso de fraude masivo, también habrá violencia.