Micheletti rompe con la OEA antes de que esta expulse a Honduras

Agencias

INTERNACIONAL

05 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Honduras se anticipó ayer a una inminente suspensión en la Organización de Estados Americanos (OEA) por su negativa a restituir al depuesto presidente Manuel Zelaya y comunicó su retirada del organismo, cuya Asamblea General se reunió ayer en Washington para discutir el caso.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que esa renuncia «no tiene ningún efecto jurídico», pues se trata de una decisión emitida por un Gobierno no reconocido por la comunidad internacional. «Es un Gobierno que para los otros 34 países miembros y para la comunidad internacional no existe jurídicamente», afirmó.

Ayer venció el plazo de 72 horas que la OEA le había dado para restituir a Zelaya.

La autoexclusión fue anunciada después de que Insulza terminara en Tegucigalpa sus reuniones con autoridades judiciales y parlamentarias, que se negaron a dar marcha atrás en el proceso que sacó del poder a Zelaya el domingo pasado. El texto de la renuncia fue leído en la noche del viernes en una cadena de radio y televisión por la vicecanciller Martha Alvarado, acompañada por Roberto Micheletti, designado por el Congreso para completar el período de Gobierno de Zelaya, que termina en enero del 2010.

La carta expone además la disconformidad del Gobierno hondureño con la falta de reacción de la OEA ante lo que calificó de «amenazas del uso de fuerza de algunos Estados miembros contra Honduras».

El presidente venezolano, Hugo Chávez, que anunció que no aceptará otra salida a la crisis distinta a la restitución de Zelaya, se había mostrado dispuesto a utilizar todos los medios para sacar al Gobierno que asumió en Tegucigalpa.

«Ha habido golpe de Estado»

Antes del anuncio de la renuncia a la OEA, Insulza lamentó que el Ejecutivo de Micheletti no tuviera «ninguna intención de revertir» la situación creada con el derrocamiento de Zelaya. «Consideramos que ha habido golpe de Estado», resumió. Sin embargo, saludó que no haya habido derramamiento de sangre.

Insulza iba a presentar ayer por la tarde (madrugada de hoy en España) su informe de la gestión cumplida en Tegucigalpa, ante la Asamblea General de la OEA, convocada en Washington para analizar la posibilidad de suspender a Honduras.

El secretario de la OEA indicó haber percibido un clima creciente de polarización que hace necesario buscar un diálogo político interno, aunque para ello primero «se tiene que restablecer la institucionalidad».

Honduras sería el primer país del continente en retirarse de la OEA, creada en 1948 en Bogotá (Cuba fue suspendida en 1962, en una sanción levantada en mayo pasado). Este retiro no sería inmediato, dado que el artículo 143 de la Carta establece que las obligaciones de los Estados miembros continúan por al menos dos años.

Una propuesta de Micheletti, para anticipar las presidenciales del 29 de noviembre a fin de saldar la crisis, ni siquiera fue considerada por Insulza. «El problema no es el anticipo de las elecciones», señaló este.

Micheletti reiteró que no permitirá el retorno de Zelaya al poder, y reunió a miles de partidarios en la plaza de la Democracia, frente a la casa presidencial, antes de la llegada de Insulza. «Creían que teníamos miedo, aquí está la demostración de que no», dijo.

Regreso de Zelaya

Los seguidores del presidente depuesto mantienen sus protestas para exigir su regreso, anunciado para hoy. Zelaya informó que regresará acompañado dela presidenta argentina, Cristina Fernández, y de los mandatarios ecuatoriano y paraguayo, Rafael Correa y Fernando Lugo, respectivamente. Los partidarios de Zelaya tienen previsto continuar sus manifestaciones e ir a recibirlo, al tiempo que denuncian una ola de represión por parte del Gobierno.

Reconsiderar la vuelta

La Iglesia católica expresó ayer su apoyo al Gobierno de Roberto Micheletti y pidió a Zelaya que reconsidere su regreso porque «podría desatar un baño de sangre». «Sé que usted ama la vida, usted respeta la vida. Hasta hoy no ha muerto ni un solo hondureño. Medite, porque después sería demasiado tarde», dijo el arzobispo Óscar Andrés Rodríguez.

También los dos principales candidatos presidenciales a las elecciones de noviembre, Porfirio Lobo y Elvin Santos, pidieron a Zelaya que no vuelva para evitar posibles enfrentamientos.