La canciller alemana, Angela Merkel, se mostró decepcionada por el discurso del ayatolá Alí Jamenei, mientras que su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, recomendó a las autoridades de Teherán que no cometan «lo irreparable».
Ambos hicieron estas declaraciones ayer al término de una cumbre de la UE, en la que todos los líderes condenaron al unísono firmemente la violencia contra los manifestantes, y subrayaron que «los resultados de las elecciones deben reflejar las aspiraciones y deseos del pueblo iraní».
A juicio de Merkel, las protestas «ya han contribuido a cambiar un poco Irán». En este mismo sentido, Sarkozy aseguró que «estas manifestaciones para reclamar más transparencia son una buena noticia», ante la que confió en que «los actuales dirigentes de Irán no cometerán lo irreparable».