Javier se despidió en Río de Anna, miembro de una familia catalana dedicada al cava. Al llegar a Dubái recibió la noticia.
03 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Mientras prosiguen las operaciones de búsqueda y en medio de la consternación y el dolor, se van conociendo las vidas truncadas de los pasajeros y tripulantes desaparecidos en el océano Atlántico. La catalana Anna Negra Barrabeig, que viajaba en el vuelo AF-447, había dejado en el aeropuerto de Río de Janeiro a su marido, Javier Álvarez, de 38 años. Acaban de terminar su luna de miel de dos semanas. Él volvía a Dubái, donde viven juntos, por motivos de trabajo; a ella aún le quedaban algunos días libres y decidió tomar un vuelo hacia París para ir a Barcelona a visitar a su familia durante los días de vacaciones que aún le quedaban. Ya no volverán a reunirse. Los amigos de Javier le dieron la noticia nada más aterrizar en Dubái.
Anna, miembro de una conocida familia vitivinícola catalana, se había casado el 6 de mayo en las cavas Raventós i Blanc, en Sant Sadurní de Anoia. La mujer, que el 18 de agosto iba a cumplir 27 años, vivía en Dubái desde hacía tres, donde trabajaba en la empresa de consultoría Delta Partners y era «muy conocida y querida entre la colonia española de la ciudad», según fuentes de la Embajada española en Abu Dabi.
Una familia dedicada al cava
Es prima hermana del actual presidente de las cavas Raventós i Blanc, Manel Raventós Negra. Se trata de una de las empresas más importantes de Sant Sadurní de Anoia, creada el año 1986.
Su tía, Isabel Negra, aseguró ayer a RNE que Anna era de carácter «muy alegre» y estaba «felicísima» por su reciente boda: «Era una chica llena de vida, encantadora y feliz».
Isabel reconoció que los padres de Anna están «muy tristes» ante la pérdida de su hija. «Pero hemos de aceptar si nos ha tocado a nosotros. Pasa a mucha gente, hoy nos ha tocado, mala suerte», añadió la tía.
El otro español que figuraba en el pasaje del vuelo 447 de Air France entre Río de Janeiro y París, Andrés Suárez Montes, era recordado ayer por sus vecino de Marchena (Sevilla), en donde nació hace 38 años.
Iván Casero Montés, primo de Andrés, explicó que la familia está al tanto de los últimos avances en la búsqueda del avión Airbus A330, si bien explicó que las noticias llegan a la familia «a través de Internet» y «no tenemos confirmación oficial» en cuanto a los hallazgos de la Fuerza Aérea brasileña. «La familia esta mal, muy mal», aseguró.
Sin embargo, un tío explicó que durante la tarde de ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores estuvo en contacto con la familia, aunque por el momento no hay ninguna novedad.
Andrés Montes había contraído matrimonio hace aproximadamente un año y trabajaba para la multinacional Schlumberger, dedicada a la innovación tecnológica en el negocio de exploración y producción de petróleo y gas. El ingeniero sevillano vivía desde hace unos meses en París, donde había fijado su residencia, y tenía previsto desplazarse el 13 de junio a Cádiz para asistir a una boda.
Debido a su trabajo, pasaba largas temporadas fuera de España, aunque venía de forma regular a visitar su pueblo natal, si bien su familia se reparte entre Marchena y la capital andaluza.
Suárez Montes fue un alumno «brillante», que se tituló en Ingeniería Industrial en el curso 1994-1995 con el mejor expediente académico de su promoción, según la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Sevilla.
El Ayuntamiento de Marchena, de donde es natural Andrés aunque llevaba años sin residir allí, se ha puesto a disposición de los familiares para ayudarlos en estos difíciles momentos, al igual que la Junta de Andalucía.
Una azafata hispanoargentina
Una de las azafatas del vuelo tenía la doble nacionalidad española y argentina, confirmó ayer el Consulado argentino en la capital francesa.
Se trata de una azafata nacida en Málaga hace 32 años de padres argentinos, por lo que tenía la doble nacionalidad. La azafata estaba registrada por la aerolínea francesa con nacionalidad española, precisó el Consulado.