El alcalde de una ciudad del suroeste de Francia se suicidó en su celda de la prisión de Perpiñán, donde estaba en detención preventiva desde diciembre del 2008 acusado de corrupción.
Jacques Bouille, de 62 años, alcalde -por la Unión por un Movimiento Popular (UMP, la derecha liderada por Nicolas Sarkozy)- de Saint Cyprien, una localidad costera de los Pirineos orientales, se ahorcó el sábado por la noche en su celda, informó ayer una fuente judicial. Los vigilantes encontraron su cadáver el domingo por la mañana.
Alcalde desde 1989, Bouille había sido inculpado en diciembre por «blanqueo de dinero, corrupción, tráfico de influencias, toma ilegal de intereses, malversación de fondos públicos, soborno de testigos y falsificación de documentos».
Bouille estaba siendo juzgado además junto a una decena de personas en una investigación sobre la compra por parte de su ayuntamiento en el 2006 y el 2007 de cuadros de grandes artistas y otras obras de arte, algunas de las cuales desaparecieron.
El Consejo de Europa considera «inaceptables» las condiciones de detención en las cárceles de Francia, donde el pasado año se suicidaron 115 presos y 1.200 intentaron hacerlo.