A raíz del vídeo dejado por Rosenberg antes de ser asesinado, Rigoberta Menchú, líder indígena y premio Nobel de la Paz 1992, asegura que Guatemala vive una situación indignante, una crisis del sistema nunca vista en el país, y se pregunta «dónde está la independencia de la Justicia».
-¿Cómo vive Guatemala este escándalo?
-Nos hace recordar la muerte de monseñor Juan Gerardi, que conmocionó al mundo, y también que entre estos crímenes hay personas con una altísima responsabilidad ante el pueblo guatemalteco. Incluso el presidente de la República. Así que el pronunciamiento unánime es de condena. Colom tiene que ser contundente y no interferir en el Ministerio Público.
-Pero el martes el fiscal general fue sorprendido saliendo de la oficina del presidente?
-Y eso genera dudas? Así que es necesario que separe de sus cargos inmediatamente a las personas señaladas, a su secretario y a la primera dama. Así se lo expresé ayer [martes] yo misma al presidente.
-¿Hay motivos para confiar en la Justicia guatemalteca?
-Lo que nos queda es fortalecer la CIGIG, dirigida por Castresana, porque él es el único que puede darnos condiciones de independencia, conocimiento fehaciente del sistema judicial y respaldo internacional. Porque esto es más que un golpe de Estado, en lo cual es experta Guatemala. En esos casos estaba muy clara la interferencia militar, pero este es un tema mucho más complejo, así que la única alternativa es que la CIGIG pueda llegar al fondo.
-¿Es necesaria la dimisión del presidente para que no utilice su poder sobre la Justicia?
-Esto es un tema de país, una crisis de sistema nunca vista en Guatemala. Y es tan delicada que creemos que es urgente separar a la primera dama y a los funcionarios públicos implicados, porque ahí detrás está el narcotráfico, la corrupción y un banco tan importante como BanRural? Pero yo, de momento, no me sumaría a pedir la renuncia del presidente. En todo caso sería él, en honor a su inocencia y al país, quien tendría que haber dimitido ya. Pero sabemos que eso no va a pasar y, también que hay sectores muy recalcitrantes que podrían estar esperando para tomar el poder.
-¿Hay precedentes similares en la gestión presidencial?
-Bueno, Álvaro Colom está siendo un presidente muy ausente en los temas más importantes del país, pero, entre las principales tragedias que ha vivido, yo destacaría la muerte del ministro del Interior, Carlos Gómez, y de su viceministro, en un accidente aún no esclarecido. O el caso del espionaje presidencial? Pero era un secreto a voces, que en el equipo del presidente había gente vinculada a crímenes del pasado.