Los presidentes de Pakistán y Afganistán abren una nueva etapa de cooperación entre sus países.
07 may 2009 . Actualizado a las 20:26 h.La muerte de más de cien personas en un bombardeo de fuerzas estadounidenses en Afganistán complicó ayer la cumbre trilateral en Washington entre el presidente Barack Obama y sus homólogos de Afganistán y Pakistán, Hamid Karzai y Asif Alí Zardari, para abordar la lucha contra los talibanes en la región asiática en momentos en que los extremistas se encuentran a tan solo a un centenar de kilómetros de Islamabad. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, pidió ayer públicamente disculpas al Gobierno afgano por la muerte de civiles bajo las bombas estadounidenses y prometió una «investigación conjunta». «Lamentamos profundamente, profundamente, esa pérdida de vidas humanas», dijo Clinton en la reunión con los presidentes afgano y paquistaní previa al encuentro en la Casa Blanca.
Lo que debía haber comenzado como un encuentro entre amigos se vio enturbiado por la noticia del bombardeo que obligaba además a Karzai a exigir explicaciones a EE.?UU. «Pienso pedir al presidente que me explique la situación actual», aseguró.
Mientras, llegaba desde Afganistán la confirmación del número de muertos. «Puedo confirmar que más de cien personas murieron el lunes en la operación en el distrito Bala Buluk», anunció Abdul Ghafar Watandar, comandante de la policía de Farah, provincia vecina de la de Herat, donde están desplegados los soldados de la Brilat dentro de la misión de la ISAF. «Entre 25 y 30 eran talibanes, entre los cuales algunos eran de Chechenia y de Pakistán, y el resto eran civiles, incluidos niños, mujeres y ancianos», apuntó el portavoz de la policía afgana, Abdul Rauf Ahmadi. Poco antes, la Cruz Roja documentaba la muerte de decenas de civiles, entre los que están uno de sus voluntarios y trece de sus familiares.
La pérdida de vidas de civiles ha sido una constante fuente de tensión entre Washington y Kabul. Además, pone en difícil posición a Karzai, un aliado de Occidente que en agosto se juega su cargo en las urnas.
«Hermanos»
La tensión por la noticia del bombardeo se diluyó durante el encuentro de Clinton con Karzai y Zardari. El afgano y el paquistaní se dieron la mano por primera vez y se llamaron hermano uno al otro, confirmando la nueva etapa entre ambas naciones. Lejos quedan los tiempos en que Karzai y el anterior presidente paquistaní, Pervez Musharraf, evitaban encontrarse para no tener que estrecharse las manos.
Clinton se congratuló por esta reconciliación, que a su juicio facilitará la lucha contra la amenaza común de los talibanes.
Karzai y Zardari se comprometieron a trabajar unidos para resolver de modo conjunto la amenaza talibana en sus respectivos países, a la vez que confirmaron el inicio de un nuevo acuerdo que mejore las comunicaciones entre sus fronteras.
El presidente Barack Obama ha calificado el conflicto afgano-paquistaní como una de sus prioridades en seguridad y como tal ha ordenado el envío de 17.000 soldados más a Afganistán para combatir a los talibanes y a Al Qaida, además de incrementar la ayuda no militar tanto para Kabul como Islamabad. Precisamente, el jefe del Pentágono, Robert Gates, viajó ayer a Kabul para supervisar la llegada de los refuerzos.