Siete días después del seísmo, no se sabe nada de la suerte de la española María del Carmen Gómez López. La mujer reside en L'Aquila y está casada con un italiano. El cónsul Gómez de Aranda ha intentado contactar con ella telefónicamente pero no ha obtenido respuesta.
Solo se sabe que su casa fue seriamente afectada por el terremoto. María del Carmen Gómez no aparece en la lista de muertos, por lo que el cónsul piensa que se puede encontrar en uno de los campamentos de evacuados o en un hotel de la costa adriática y está a la espera de la lista de Protección Civil.
Mientras, el joven asturiano Juan Fernando González Cordón, que pasó siete horas bajo los escombros, se recupera en un hospital cercano a L'Aquila. Sufre el «síndrome de aplastamiento» con problemas en un riñón, además de una pierna rota. Sus padres han llegado de Gijón para acompañarle.