Berlusconi planta a Merkel para hablar con Erdogan

La Voz

INTERNACIONAL

Silvio Berlusconi protagonizó ayer una de sus excentricidades, saliéndose del protocolo en la cumbre de la OTAN, por una misteriosa llamada de móvil. ¿Con quién habla? Muchos de los líderes aliados y, sobre todo Angela Merkel, se hicieron esta pregunta mientras observaban al mandatario italiano pasearse arriba y abajo por la orilla del Rin. La canciller alemana era la encargada de recibir en Kehl, en la orilla alemana del río, a todos los mandatarios que después cruzarían el puente que une Alemania con Francia. Il Cavaliere, sin embargo, la dejó plantada, teléfono en mano, ya que tras bajarse del coche no llegó ni a saludarla. Cuando la alemana fue a su encuentro para darle la bienvenida, el italiano le hizo señas de que no podía, porque estaba hablando por su móvil. Merkel le indicó, también con gestos, que no se preocupara, pero pasó un cuarto de hora, llegó el resto de jefes de Estado y de Gobierno y se cansó de esperar. Indiferente al protocolo, Berlusconi seguía atendiendo su misteriosa llamada y paseándose a lo largo de la orilla cuando los veintisiete líderes restantes comenzaban a cruzar la pasarela para encontrarse a mitad del puente con Nicolas Sarkozy. Faltó a la foto de familia de rigor, y solo una vez concluido el acto se le vio cruzando el puente en solitario, acompañado de sus asesores. Silvio Berlusconi tampoco llegó a tiempo para participar en el minuto de silencio que se guardó en recuerdo de los soldados de la OTAN caídos. Al unirse al grupo, se le vio dando las explicaciones a Merkel y a Obama. Ahí reveló el misterio: estaba hablando con el primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan. Así lo explicó el propio Berlusconi a la prensa. «La señora Merkel sabía muy bien que estaba en el auto al teléfono con Erdogan y me he apartado y continuado con mi trabajo de persuasión», agregó, irritado por las informaciones de que había desairado a la canciller alemana. Berlusconi también protagonizó una anécdota cuando sobresaltó a Isabel II con su grito de «¡Míster Obamaaaaaaa!» tras la foto de familia en Buckingham. La reina miró hacia atrás y dijo «¿pero quién es?», entre las risas de todos.