El periodista gallego Luis Bello tuvo el privilegio de ser invitado a la investidura del presidente de Estados Unidos
15 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Asistir en directo a la historia es un privilegio al que muy pocas personas tienen acceso en su vida. Hacerlo además el día en que Estados Unidos coronaba a su primer presidente afroamericano es un sueño solo para elegidos. Quizá por eso cuando al periodista gallego Luis Bello una carta le comunicó que Barack Obama lo había invitado personalmente a su ceremonia de investidura en Washington, su primer pensamiento no fue de alegría sino más bien de sorpresa.
«La verdad es que lo primero que se me ocurrió fue llamar a todas las personas que me habían ayudado en mi carrera profesional y darles las gracias por su apoyo», afirma este periodista que estuvo vinculado siete años al Grupo Voz.
Lo hizo por educación, pero también porque quería saber cómo su nombre había conseguido colarse en la exclusiva lista de invitados del 44 presidente estadounidense. «A día de hoy sigo desconociendo las razones» asegura Luis Bello, aunque confiesa que quizás sus estrechas relaciones con el Partido Demócrata en Atlanta podrían haber influido en la decisión. Aun así, esta no sería la única razón que ayudara a explicar cómo este gallego natural de Noia acabó el pasado 20 de enero sentado a apenas unos metros del nuevo icono mundial, en la fila 34 de la tribuna principal en el Capitolio y al lado de un senador de Nuevo México.
Lazos con afroamericanos
«Bueno, hace algunos años también fundé un periódico hispano en Georgia», suelta de pasada mientras recuerda que en aquella época estableció «fuertes lazos con la comunidad afroamericana en la lucha por los derechos civiles».
Conocedor de la importancia de que tanto hispanos como negros unieran sus fuerzas en pro de la justicia social, Luis Bello es uno de los que sí ha percibido el anunciado cambio de Obama, «Se nota en las pequeñas cosas, en las conversaciones y sueños de las cajeras afroamericanas del supermercado que ahora hablan de volver a estudiar y tener una carrera, en la actitud de la gente cuando se dirige a ti».
Una nueva realidad que, según reconoce, se ha visto afectada en los últimos meses por la profunda crisis económica. «Y que ha introducido en esta sociedad una palabra desconocida hasta ahora aquí: ahorro». Lo dice sin acritud, con la objetividad que le da haber vivido desde hace ocho años en el «país del consumismo y del crédito sin control», pero que, según matiza, «sigue estando cinco escalones por encima de España por muy en crisis que esté».
Él lo sabe bien porque su trabajo en diferentes medios de comunicación estadounidenses, el último de ellos como jefe de ventas de la división de radio de la prestigiosa cadena CNN, le ha permitido medirle el pulso al país.
«He visto de todo, pero quizá lo que más me impactó fue ver cómo el 11 de septiembre del 2001 detenían frente a mis ojos a dos sospechosos de terrorismo en Florida». Entonces pensó que sería lo más cerca que estaría nunca de un hecho histórico, hasta que lo llamó Barack Obama.
Casi dos meses después del evento, Luis Bello asegura que lo que más le impactó de la ceremonia fue el frío polar, la emoción de Aretha Franklin cantando a capela y que su teléfono no paraba de sonar. «Todo el mundo quería oír aunque fueran dos palabras de Obama en directo».
El periodista noiés las escuchó todas y se las grabó bien en la memoria, «porque como nos prohibieron llevar cámaras fotográficas, sabía que este era el único recuerdo que podría llevarme».