Irán concluye la construcción de su primera central nuclear

Jay Deshmukh

INTERNACIONAL

La construcción por parte de Rusia de la primera central nuclear iraní en Bushehr finalizó, pero su puesta en marcha se retrasará varios meses, en momentos en que Teherán es objeto de sanciones internacionales por su programa atómico.

El jefe del Organismo Federal Ruso de la Energía Atómica, Serguei Kirienko, quien visitó ayer la central y asistió a una prueba sin combustible nuclear, rechazó fijar una fecha para su entrada en funcionamiento, retrasada en múltiples ocasiones.

Rusia retomó el contrato de construcción en 1995. La alemana Siemens había abandonado el proyecto tras la Revolución Islámica de 1979.

Kirienko habló de un «plazo corto» para la puesta en marcha de la central, e indicó que la fecha depende de los «test de funcionamiento y de seguridad de todos los sistemas». Junto al responsable ruso, su homólogo iraní, Gholamreza Aghazadeh, dijo que las pruebas «normalmente requieren entre cuatro y seis o siete meses».

Entrega de combustible

Ambos responsables abordaron asuntos respecto a la explotación de la instalación. «Hemos hablado de un acuerdo para la entrega de combustible durante diez años», dijo Kirienko.

Rusia entregó hasta ahora 87 toneladas de combustible nuclear. Este cargamento necesario para lanzar la central de Bushehr debe ser reemplazado gradualmente en un tercio cada año. El combustible, que debe ser devuelto a Rusia después de su uso, es conservado cerca de la central, con los precintos del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

Kirienko explicó que la «explotación de la central estará bajo responsabilidad de los especialistas rusos durante el primer año». Los responsables abordaron «la creación de una empresa conjunta en la cual trabajen juntos especialistas nucleares rusos e iraníes después del primer año de explotación», añadió.

La construcción de la central fue retrasada en varias ocasiones, en un contexto de tensiones sobre al programa nuclear iraní. Los occidentales temen que disimule un proyecto militar. La República iraní está sometida a cinco resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, tres de ellas con sanciones, por su escasa cooperación con el OIEA y su negativa a suspender el enriquecimiento de uranio.

El director del organismo atómico iraní añadió que su país aumentará el número de centrifugadoras en la planta de Natanz hasta que la cadena ascienda a 50.000. «Vamos a seguir con nuestro programa nuclear tal como estaba previsto, independientemente de los informes del OIEA».