Las declaraciones de tregua no han detenido por completo los ataques de milicianos y militares
19 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El movimiento islamista Hamás respondió ayer con un alto el fuego de una semana al anuncio unilateral de Israel del cese de hostilidades, lo que permitió a la población la primera jornada de relativa tranquilidad tras una pesadilla de 22 días y poder comprobar los daños en sus casas y recuperar cadáveres bajos los escombros.
Esa semana, Hamás la da de plazo al Estado judío para que retire sus tropas y negocie con Egipto las condiciones de una tregua estable.
Parte de los militares y tanques israelíes comenzaron ayer a replegarse de la franja. En concreto, del asentamiento judío de Netzarim, en el sur de ciudad de Gaza, y de sus posiciones en la carretera de Salahedin, que mantenían cortada para aislar la capital y el norte de Gaza del sur y centro de la franja. Residentes en las zonas fronterizas del norte y este de Gaza informaron que tanques y tropas están aún en sus posiciones.
Los anuncios de alto el fuego por ambas partes no han detenido por completo las hostilidades y por la tarde se registraron lanzamientos de cohetes contra territorio israelí. Algunos impactaron en el este del Néguev y en Netivot, sin causar víctimas.
Un agricultor de Jan Yunes pereció por la mañana por disparos de soldados cuando acudió a sus tierras para ver cómo habían quedado.
Pese estos incidentes, los equipos de emergencia pudieron salir para asistir a los heridos e iniciar las tareas de desescombro, que dejaron al descubierto cerca de un centenar de cadáveres. Decenas de heridos también pudieron ser atendidos tras días sepultados bajo las ruinas de los edificios destruidos por la aviación. Los muertos palestinos en la ofensiva superan los 1.300, de los que 417 son niños. Los heridos superan los 5.450.
Los familiares de Azza al Samouni, una niña de 6 años, hallaron ayer su cuerpo entre las ruinas de su casa, en el barrio de Al Zeitun de Gaza capital. Su familia perdió a 35 de sus miembros cuando los soldados los obligaron a salir de sus viviendas el día 5 y se refugiaron en un almacén, luego bombardeado.
Mientras la población trata de ponerse en pie, Hamás intenta presentar el alto el fuego de Israel como un triunfo suyo. El grupo islamista llenó la franja de octavillas que fueron leídas a través de la megafonía de las mezquitas. «Hamás felicita al pueblo palestino por la gran victoria que ha conseguido en el campo de batalla», y a su brazo armado, las Brigadas de Azdein El Kasam, por «infligir severas pérdidas al enemigo». Las Brigadas «forzaron al enemigo a retirarse», asegura.
El Frente Popular para la Liberación de Palestina no se adhirió a la declaración de las otras milicias. Afirma que «la resistencia armada continuará mientras haya un solo soldado israelí en Gaza».