27 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Martine Aubry y Ségolène Royal han enterrado el hacha de guerra al menos de momento y de cara a la galería. Ayer se reunieron hora y cuarto «en muy buen ambiente» y han quedado para el sábado. Royal no quiere que los franceses piensen que no sabe perder y está dispuesta a participar en la dirección del partido con «un contrato político». Por segundo día consecutivo, se dieron el beso de la paz.