Obama estudia anular algunas de las órdenes ejecutivas de Bush

Agencias

INTERNACIONAL

La investigación con células madre es una de las diferencias del nuevo Ejecutivo con el equipo saliente

10 nov 2008 . Actualizado a las 02:20 h.

El presidente electo, Barack Obama, está revisando algunas de las ordenes ejecutivas emitidas por el actual mandatario George W. Bush, decisiones que podría anular al llegar al Gobierno, informó anoche uno de sus asesores.

El responsable del equipo de transición demócrata, John Podesta, dijo al canal de televisión FOX que, aunque Obama no será oficialmente presidente hasta el 20 de enero ya está revisando algunos decretos firmados por Bush en temas como la investigación con células madre o perforaciones petroleras.

Según Podesta, Obama quiere actuar desde el principio y podría utilizar sus atribuciones ejecutivas para anular algunas de las políticas de Bush.

«Hay muchas cosas que el presidente puede hacer usando su autoridad ejecutiva sin esperar al Congreso y creo que veremos al presidente hacerlo», aseguró.

Podesta agregó que hay muchos asuntos como la investigación con células madre, en los que el nuevo equipo de Gobierno discrepa con la Administración Bush que, a su juicio, «ha actuado de forma agresiva para hacer cosas que probablemente no van en el interés del país».

En su mandato el presidente Bush vetó un proyecto de ley para facilitar la investigación con células madre y autorizó la perforación de 360.000 acres pertenecientes al estado de Utah para extraer gas y petróleo, algo a lo que se oponían los ecologistas.

Por otra parte, Podesta aseguró que la crisis económica no impedirá que Obama cumpla su compromiso de mejorar los servicios de salud, la política energética, revise la educación y apruebe un recorte de impuestos a la clase media en cuanto asuma su cargo.

Podesta señaló que «todos esos son asuntos económicos centrales» que tendrán que ser tratados como una unidad dentro de una estrategia global que permita a los estadounidenses «avanzar enérgicamente a través de esos frentes».

Las declaraciones de Podesta fueron precedidas por las del congresista Rahm Emanuel, nombrado por Barack Obama jefe de Gabinete y que se perfila como figura clave del próximo Gobierno de Estados Unidos. Emanuel aseguró ayer que la economía será la «prioridad número uno» de la Administración del presidente electo. Emanuel subrayó la difícil situación por la que atraviesan los más de diez millones de estadounidenses que están desempleados y aseguró que «los ciudadanos necesitan inmediatamente ayuda para salvar su economía», en declaraciones al programa This Week, del canal ABC.

En lo que va de año, la economía ha destruido 1,2 millones de empleos en EE. UU. y la tasa de paro se sitúa ya en el 6,5%.

El que será jefe del Gabinete del nuevo presidente estadounidense, que asumirá las riendas del país el próximo 20 de enero, afirmó que el nuevo Gobierno se volcará en el apoyo a la clase media. La Administración Obama, dijo, se centrará en fomentar el empleo y reducir los impuestos a los trabajadores. «La clase media debe ser el foco de la estrategia económica», argumentó Emanuel, quien lamentó que en los últimos ocho años la media de los ingresos de los hogares ha disminuido debido a la inflación y al elevado precio de bienes esenciales que, como la educación, la energía y la atención sanitaria, se han encarecido notablemente.