Un nuevo testigo implica más a los Kirchner en el caso de la maleta del tráfico de dólares

Agustín Bottinelli

INTERNACIONAL

El juicio que se celebra en Miami contra cinco supuestos agentes encubiertos venezolanos que operaron en Estados Unidos y que vincula al Gobierno argentino por el tráfico de dólares hacia Buenos Aires, se complicó más para los Kirchner con la declaración de un nuevo testigo.

Carlos Kauffman, el empresario venezolano que ya se declaró culpable y que ahora colabora con la Fiscalía, dijo que los 800.000 dólares que llegaron a Buenos Aires salieron de la empresa Petróleo de Venezuela (PDVSA). Su declaración coincide en un dato ya citado: el destino de los dólares era la campaña de Cristina Fernández.

Kauffman confirmó que existía un pacto entre los Gobiernos de Néstor Kirchner y Hugo Chávez para frenar el expediente argentino si Antonini Wilson asumía el dinero como suyo. Además, reconoció que contactaron con él desde el Gobierno venezolano para que convenciera a Antonini de que designara un abogado. El esquema era simple: ambos Gobiernos habrían acordado solucionar el problema y el poder judicial argentino iba a «arreglar el juicio».

«¿Arreglarlo?», le preguntó el fiscal.

«Sí. No iba a haber juicio y de esa forma ni siquiera iba a ser necesario que Alejandro [Antonini Wilson] fuese a Argentina», afirmó.