La candidata republicana a la vicepresidencia de EE.?UU., Sarah Palin, ha ido perdiendo fuerza a lo largo de este último mes por sus desaciertos ante la prensa y la falta de tino político. Su bajón en las encuestas ha quedado patente a pocos días de su debate con su rival demócrata, Joe Biden.
A pesar de que sus actos siguen convocando multitudes, Palin no logra atraer al electorado femenino demócrata que apoyaba a Hillary Clinton. Con un 58% de «impresiones favorables» a principios de septiembre en una encuesta realizada por el Washington Post , bajó a un 52% a fin de mes y perdió el interés de las mujeres indecisas, que cayó de un 65 a un 43%.
Según otro sondeo, realizado la semana pasada por la CNN, un 49% de los electores estiman que Palin carece de las cualidades necesarias para convertirse en presidente, una cuestión clave dada la edad de McCain. «No se puede poner a alguien así a dos pasos de la Casa Blanca», dijo el comentarista Jack Cafferty.
A pesar de que dinamizó la campaña aportando un viento des frescura, de populismo y de juventud al candidato republicano, unas pocas entrevistas fueron suficientes para hacer tambalear la candidatura de Palin.
«Las recientes entrevistas de Sarah Palin por Charles Gibson (ABC) y Katie Couric (CBS) mostraron claramente que ella no juega en la primera división», estimó la editorialista republicana Kathleen Parker, que llegó a escribir en la revista National Review que la gobernadora pone al partido en una situación tan delicada que debería retirar su candidatura.
Algunas de sus respuestas son pasto de los humoristas de los espectáculos televisivos. Por ejemplo, cuando declaró sin más explicaciones que la proximidad con Rusia de su casa en Alaska le da una visión de política exterior.
Ohio ya vota
Ohio se convirtió ayer en el primer estado de EE.UU. en votar en los comicios presidenciales -previstos para el 4 de noviembre- tras abrirse el plazo de votación por correo, que concluye el 6 de octubre. Un juez decidió secundar la decisión del colegio electoral local de permitir a los votantes registrarse el mismo día de su votación -antes tenían que hacerlo 30 días antes-, algo que según los republicanos beneficia al Partido Demócrata.