Sarah Palin levantó ovaciones entre sus compañeros de partido y demostró, por primera vez, que sabe enseñar los dientes. Los medios no escatimaron elogios. «Ha nacido una estrella», coincidieron medios tan dispares como la conservadora Fox News y la prodemócrata CNN.
Sus ataques ante la entregada audiencia republicana no solo estuvieron dirigidos contra Barack Obama, sino contra la que definió como «prensa elitista». «Tengo un mensaje para ellos, yo no busco su aprobación sino la de los votantes estadounidenses». Una reprimenda populista que, lejos de acallar a las rotativas, consiguió subir la tensión entre la gobernadora y la prensa estadounidense. «Esta claro que los periódicos solo debemos hablar del hijo de Palin que se va destinado a Irak», aseguró el diario Politico . Igual de punzante se mostró The Washington Post, quien, a pesar de reconocer la brillantez de su discurso, adelantó la posible caída de Palin si no consigue concretar sus propuestas políticas en los próximos meses.
Su primer viaje, en el 2007
«Un discurso no la salvará de tener que probar que es capaz de sobreponerse a su estrecho currículo», afirma el Post.
Su falta de experiencia internacional -Palin sacó su primer pasaporte en el 2007 para visitar a las tropas de la Guardia Nacional de Alaska destinadas en Kuwait-, «no puede compensarse con su vida de madre ajetreada», señala el diario.