Fue el debate más tenso en lo que va de campaña electoral. Los protagonistas fueron los precandidatos demócratas Hillary Clinton y Barack Obama, que bajaron a la arena, se remangaron y se lanzaron acusaciones personales que subieron de temperatura el auditorio en el que se celebró la cita la noche del lunes (madrugada de ayer en España) en Carolina del Sur, donde el sábado se celebrarán primarias de cara al decisivo supermartes del 5 de febrero. En esta vital fase de la carrera, los nervios empiezan a aflorar y los estrategas políticos, a mostrar su artillería pesada.
En uno de los momentos más calientes, Hillary sacó a relucir los vínculos de Obama con un empresario de Chicago acusado de fraude y otros cargos. Su campaña devolvió este fin de semana 40.000 dólares que les había hecho llegar en donaciones ese empresario. El senador afroamericano por Illinois contraatacó diciendo que siente que está compitiendo no solo contra Hillary, si no también contra su marido, el ex presidente Bill Clinton, y que mientras que él «estaba en las calles» de Chicago como mediador comunitario, ella se sentaba en el consejo de administración del gigante Wal-Mart, diana de duras críticas en EE.UU. por su agresiva política empresarial y escaso respeto por los derechos laborales.
Más allá, ambos cuestionaron su coherencia política entre lo que ahora prometen y lo que votaron en el Senado en el pasado. En este campo, el tema preferido fue Irak y el más dañado, Obama.
El tercer candidato presente en el debate, John Edwards, tuvo que levantar la voz en varias ocasiones para hacerse oír y se presentó como el único al que le importan los problemas de la gente y que no gasta tiempo en criticar a sus rivales.
Tras la tempestad, tampoco llegó la calma. Al día siguiente del debate, Hillary señaló a los medios que Obama «estaba buscando pelea» y dijo que su rival está frustrado por haber perdido ante ella en las primarias de Nuevo Hampshire y Nevada (el senador afroamericano ganó en la primera cita en Iowa), lo que lo ha llevado a cambiar de estrategia. Por su parte, Obama insistió en que tanto Hillary como Bill Clinton siguen atacándole con acusaciones injustas y falsas.
Bando republicano
En el bando republicano, la sorpresa fue el anuncio de la retirada de su candidatura del el ex senador y ex actor Fred Thompson, debido a sus malos resultados en las primarias celebradas hasta ahora.
El ex senador fue visto en un principio como un aspirante con posibilidades, entre otras cosas, por su alta popularidad gracias a su papel en la exitosa seria de televisión Ley y orden .