Un pulso naval en Ormuz dispara la tensión entre EE.UU. e Irán

Daphné Benoit

INTERNACIONAL

«Voy hacia vosotros. Y explotaréis en un par de minutos», advirtieron los iraníes a los norteamericanos

08 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La tensión entre Washington y Teherán se elevó ayer varios grados tras informarse de un incidente entre navíos estadounidenses e iraníes en el estrecho de Ormuz, en la víspera de la gira del presidente George W. Bush por Oriente Medio.

El Pentágono acusó ayer a cinco lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria de Irán de hostigar, provocar y «actuar de forma agresiva» contra tres navíos de la Marina de EE.?UU. en Ormuz, estrecho de especial importancia estratégica para la navegación en el golfo Pérsico. Los navíos estuvieron a punto de responder con las armas, justo en el momento en que los barcos iraníes se retiraron. «Es la provocación más seria de este tipo que hemos visto hasta el momento», añadieron las fuentes.

Los hechos ocurrieron hacia las 4.00 GMT del domingo cuando la fragata Ingrahan , el destructor Hopper y el crucero Port Royal de la Marina estadounidense se encontraban en la zona, rumbo al golfo Pérsico, en aguas internacionales.

Amenaza y respuesta

«Voy hacia vosotros. Y explotaréis en un par de minutos», llegó a amenazar por radio un tripulante iraní, según oficiales estadounidenses.

«Cinco barcos muy pequeños estaban actuando de forma agresiva, cargando sus embarcaciones y tirando por la borda cajas obligándonos a realizar maniobras para esquivar», añadieron las fuentes. Las cinco lanchas llegaron a estar a unos 200 metros de distancia. El Departamento de Defensa de Estados Unidos indicó que no hubo heridos, «pero los pudo haber», y apuntó que los barcos iraníes se retiraron «en el mismo momento en que las embarcaciones estadounidenses estaban preparándose para abrir fuego en defensa propia». El incidente duró entre 15 y 20 minutos.

La Casa Blanca aseguró que el hostigamiento que sufrieron sus navíos fue provocador y advirtió a Teherán de que «se abstengan de efectuar acciones provocadoras como esta, que pueden llevar a incidentes peligrosos en el futuro».

El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, señaló, por su parte, que el Gobierno estadounidense «hará frente a la conducta iraní» si amenaza a EE.?UU. o a sus aliados.

El régimen de los ayatolás, en cambio, minimizó el suceso. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Mohamad Alí Huseini, calificó el incidente de normal, al indicar que «ha sido superado inmediatamente».

Mientras, un portavoz de la Guardia Revolucionaria de Irán negó, por su parte, que los barcos iraníes «hayan interceptado o provocado a embarcaciones estadounidenses», y calificó de infundadas las afirmaciones al respecto de los norteamericanos.