Unas 20.000 personas participaron ayer en una manifestación convocada por los principales sindicatos de Bélgica para protestar contra los aumentos de precios en productos básicos y la moderación salarial.
Tras la protesta, representantes sindicales se reunieron con el primer ministro en funciones, Guy Vehofstadt, quien se comprometió a presentar medidas de transición, especialmente en alimentación y energía. La protesta reunió a los sindicatos socialistas, cristianos y liberales, que se quejaron de que, más de seis meses después de las legislativas, sigue sin haber un nuevo Gobierno, por lo que consideran necesario que se tomen medidas. En estos seis meses «ha habido aumentos espectaculares» de productos como el pan y la leche, y los combustibles para vehículos y para calefacciones, señaló uno de los líderes.