Las policía portuguesa regresa de Birmingham sin pruebas concluyentes contra los McCann
INTERNACIONAL
Las autoridades portuguesas ya reconocieron oficialmente en septiembre que los primeros análisis efectuados en Birmingham no aportaban certezas absolutas.
02 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Los análisis sobre el caso Madeleine efectuados en un laboratorio del Reino Unido no aportan pruebas concluyentes contra los McCann, según informaciones extraoficiales difundidas ayer. En medio de un absoluto silencio de las autoridades, varios medios portugueses coinciden en que el equipo luso que se desplazó esta semana al Reino Unido para entrevistarse con especialistas del laboratorio de Birmingham y de la policía británica regresó sin pruebas firmes para sostener una acusación contra los padres. La policía lusa declaró en septiembre pasado arguidos (sospechosos) de la hipotética muerte accidental y ocultación del cadáver de Madeleine a sus padres, Kate y Gerry. Portugal había enviado ya entonces al laboratorio de Birmingham restos de sangre y fluidos biológicos de la niña recogidos en el apartamento de Praia da Luz, donde desapareció el 3 de mayo, en objetos de la familia y en el coche que alquilaron 25 días después de que perdieran a Madeleine. Sin indicios sostenibles Pero, según lo trascendido ayer, los análisis no aportan indicios sostenibles ante un tribunal sobre la participación de los McCann en la posible muerte de la niña. Las autoridades portuguesas ya reconocieron oficialmente en septiembre que los primeros análisis efectuados en Birmingham no aportaban certezas absolutas que incriminaran a los padres, aunque las filtraciones a la prensa produjeron el linchamiento mediático de la pareja. Los McCann siempre se declararon inocentes y sostienen que la niña fue secuestrada y puede aún estar viva. Las autoridades lusas que en octubre cambiaron a los responsables del caso y lo pusieron directamente bajo supervisión de la fiscalía nacional, han guardado un hermético silencio sobre el viaje al Reino Unido de los policías, acompañados por expertos forenses, y su aparente falta de resultados. Tras meses de constantes filtraciones policiales a la prensa sobre sensacionales avances en la investigación y aspectos escabrosos de la vida de los padres nunca confirmados, los McCann pasaron de ser víctimas a villanos en medios de todo el mundo. Entre otras noticias que resultaron ser falsas se difundieron varias veces los resultados, todavía oficialmente desconocidos, del laboratorio de Birmingham, como prueba de que los McCann llevaron el cadáver de su hija en el automóvil alquilado para ocultarlo en España, en la iglesia donde rezaban o en el mar. Los medios informaron ayer que la policía lusa ha pedido permiso a la británica para interrogar de nuevo a los McCann y a los amigos que les acompañaban aquella noche, pero las autoridades de Lisboa tampoco han confirmado que vayan a hacerlo. Se espera que la Procuraduría portuguesa se pronuncie definitivamente este mes sobre el caso y exculpe o acuse formalmente a los McCann para cumplir la nueva legislación. Mientras, en fuentes oficiales se cree que probablemente el caso no se aclare nunca porque consideran ya muy difícil que la niña aparezca viva o que se encuentre su cadáver.