José María Aznar, que se encuentra en Bogotá para participar en diversos actos políticos y presentar su último libro, se abstuvo ayer de referirse al incidente en la Cumbre Iberoamericana causado por la intervención de Hugo Chávez. Sin embargo, advirtió sobre «la creciente amenaza de populismo en la región» y la necesidad de tener «agendas de libertad para frenarla».
El ex presidente llegó a Bogotá la noche del domingo, salió del aeropuerto en medio de un gran dispositivo de seguridad y rehusó hablar con los periodistas. Ayer, en medio de los periodistas que esperaban una declaración sobre ese incidente, pasó de largo para intervenir en el encuentro de jóvenes líderes de Colombia, ex becarios de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES). En la reunión, en cambio, habló del populismo en Iberoamérica y de que «España no puede entenderse sin América».