Los monjes desafían a la Junta birmana y vuelven a las calles

Agencias

INTERNACIONAL

Cerca de un centenar de monjes budistas desafiaron ayer a la Junta Militar de Birmania (Myanmar) con la primera marcha por las calles desde que hace un mes las fuerzas de seguridad aplastaron las manifestaciones antigubernamentales.

La marcha tuvo lugar en la ciudad de Pakkoku, donde a principios de septiembre los bonzos que exigían al Gobierno una disculpa por el maltrato de religiosos a manos de soldados, se pusieron al frente de las protestas organizadas por el movimiento político Generación 88 en respuesta a la subida de los precios de los combustibles. La manifestación duró casi una hora, sin que aparentemente la policía actuara para impedir la marcha, tal y como hiciera en septiembre.

Reclutamiento de niños

La Junta Militar birmana recluta a niños para servir en su Ejército, comprando y retirando por la fuerza a sus familias a menores desde los 10 años de edad, según denuncia un informe de Human Rights Watch presentado ayer.

La Junta, que enfrenta deserciones y falta de voluntarios, permite a los reclutadores comprar y revender niños para alimentar su Ejército. Los reclutadores apuntan a los niños que encuentran en estaciones de trenes y autobuses, mercados u otros lugares públicos y los amenazan si rechazan enrolarse.