La secretaria de Estado de Derechos Humanos gala, Rama Yade, aseguró que el intento de sacar a un centenar de niños desde Chad hacia su país era una operación «clandestina». Yade afirmó que el Ejecutivo había hecho «todo lo que había que hacer» para impedir la operación. « Ellos la han hecho de manera clandestina, sin avisar a nadie y sin el aval de las autoridades», aseguró.
El centro de la polémica es El Arca de Zoé. Yade confirmó que en verano llamó a su despacho a su presidente, Eric Breteau, del que dice no haber recibido una información «clara y plausible» y al que desaconsejó continuar con el proyecto. Entonces Exteriores informó a la Justicia francesa -que abrió un sumario- y a Interior e Inmigración. «Hicimos todo para prevenir, pero no han hecho caso y han montado esa operación ilegal e irresponsable», según la secretaria de Estado, que ayer se reunió con las familias que estaban dispuestas a acoger a los niños.