Los costarricenses aprobaron ayer en referéndum el TLC.
08 oct 2007 . Actualizado a las 11:36 h.Los costarricenses aprobaron ayer en referéndum el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, anunció el presidente Oscar Arias en un mensaje televisado al país.
«El pueblo de Costa Rica ha dicho Sí al TLC y ésa es para mí una voluntad sagrada», dijo Arias en el mensaje.
«Me han dado un mandato y como demócrata convencido lo obedeceré. El TLC no es lo que nos tiene divididos, lo que nos tiene divididos es la pobreza en que vivien 900.000 costarricenses, la falta de empleo para la juventud, la violencia que siembra desconfianza en todas nuestras comunidades», expresó.
Arias habló rodeado de todos sus ministros y frente a un nutrido grupo de funcionarios de su gobierno y aliados políticos, que se concentraron en la casa presidencial para celebrar el triunfo del «Sí» en el referendo.
El presidente dijo estar convencido de que los resultados de la consulta popular anunciados por el Tribunal Supremo de Elecciones «son el fiel reflejo de la voluntad popular» e hizo un llamado a los opositores al TLC a aceptarlos «pacíficamente».
«Recibo este resultado con serenidad pero, sobre todo, con humildad como corresponde a un presidente elegido por el sufragio de su pueblo, a alguien que ha hecho del credo democrático el hilo conductor de su vida», precisó.
El gobernante afirmó que el TLC no es la agenda de desarrollo de su gobierno, sino sólo un complemento. «Hay muchas tareas que atender, muchos proyectos que ejecutar, muchas leyes que aprobar, muchos acuerdos que alcanzar y hoy tenemos la posibilidad de asumirlos», expresó el mandatario.
En tono conciliador, dijo que a partir de ahora «dejaremos de ser los del Sí y los del No, somos una sola Costa Rica, un solo pueblo que quiere, necesita y merece alcanzar el desarrollo, una nación pequeña en territorio pero ciertamente grande en ideales».
El mandatario hizo una invitación al diálogo al señalar que el siguiente paso consistirá en identificar las coincidencias entre los dos sectores del país, «abriendo la mente, revisando nuestras creencias, tolerando la opinión contraria, dialogando, compartiendo la mesa, el pan y la palabra».
«Como presidente, soy el primero en convocar pero también en acudir a este proceso. Conocemos el rsultado del referendo pero no conocemos el futuro, éste es una página en blanco en la que con las manos de todos aún podemos escribir las mejores líneas de nuestra historia», concluyó.
Cuando se habían contabilizado casi el 90% de los votos, el Sí ganaba con un 50,94% sobre un 47,62% del No, de acuerdo con el último informe del Tribunal Supremo de Elecciones.