El servicio normal de Internet volvió ayer a funcionar en Birmania, horas antes de la llegada a Rangún del enviado especial del secretario general de la ONU para esa nación, Ibrahim Gambari, que viaja con un mensaje de moderación y diálogo.
Aunque los birmanos pueden entrar en la Red y enviar correos electrónicos, algo imposible la víspera debido al corte ordenado por la Junta Militar, algunos medios de la disidencia continúan sin funcionar o se encuentran bloqueados.
Las informaciones, aunque fuesen limitadas, y las fotos tomadas por teléfonos móviles y cámaras digitales han mantenido al mundo al corriente de los disparos efectuados por los militares contra los manifestantes, y de otras violaciones de los derechos humanos. Testimonios como este: «Me dispararon dos veces, pero no vi quién me disparó. No éramos mas que ciudadanos normales dirigiéndonos al trabajo, y nos dispararon sin ninguna razón», denunció un singapurense que trabaja en Birmania, en un correo electrónico enviado al diario de su país The Straits Times .