El nuevo mediador entre la guerrilla y el Gobierno

M.?P.

INTERNACIONAL

Los cinco años de Gobierno de Uribe no han conseguido la liberación de los «secuestrados políticos» en manos de las FARC, entre los que se encuentran la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, soldados, policías, políticos y tres contratistas norteamericanos. Algunos de los rehenes llevan más de diez años secuestrados.

Uribe y las FARC, que por las profundas diferencias ideológicas nunca se han sentado a negociar directamente, han estado mandándose mensajes a través de mediadores, entre los que se pueden contar los Gobiernos de España, Francia y Suiza. A pesar de que ambas partes han flexibilizado sus posturas a lo largo de un lustro, el proceso que llevaría a un intercambio está estancado por la exigencia que las FARC hacen de desmilitarizar 800 kilómetros cuadrados al suroeste del país para sentarse a negociar. El mandatario se niega, alegando que la zona es un corredor estratégico que costaría mucho recuperar militarmente.

Uribe, en un movimiento que algunos consideraron audaz y otros inútil, liberó unilateralmente a 150 guerrilleros presos, hecho que las FARC terminaron por rechazar.

Ante el bloqueo de una negociación que parece no llegar nunca, Uribe nombró hace dos semanas a la senadora de la oposición y ferviente admiradora de Hugo Chávez, Piedad Córdoba, como mediadora en el proceso. Córdoba pidió la intervención del mandatario venezolano, que no dudó en hacer un llamamiento a las FARC para que establecieran contacto con él. Si fue o no atendido, es aún un misterio.