El espionaje de EE.UU. alerta sobre un «mayor clima de amenaza»
INTERNACIONAL
Los demócratas tachan de «oportunista» la nueva alarma de Bush En su informe, los servicios de inteligencia aseguran que Al Qaida se ha reforzado
17 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Estados Unidos afronta estos días un «mayor clima de amenaza terrorista» según un informe hecho público en la jornada de ayer y elaborado por los servicios secretos del país. El documento, que resume las conclusiones de las 16 agencias de espionaje a cargo de la Casa Blanca, asegura además que en los próximos tres años Norteamérica podría ser atacada tantos por organizaciones islámistas, como Al Qaida o Hezbolá, como por bandas radicales no religiosas. Aún así el texto, bautizado como Informe Nacional de Inteligencia, sigue considerando a Osama Bin Laden como el principal obstáculo para la seguridad interna. A este respecto el estudio asegura que la red terrorista Al Qaida podría estar utilizando sus contactos en Irak, «su rama más visible y poderoso y la única de la que se sabe que ha expresado un deseo de atacar a nuestra patria». Además, y según las únicas dos páginas desclasificadas del estudio, la banda terrorista habría recuperado su capacidad operativa al Norte de Río Bravo, gracias a los apoyos encontrados en algunas áreas tribales de Pakistán en las que la organización habría instalado campos de entrenamiento para futuros terroristas. Entre las principales conclusiones, dadas a conocer en boca de la consejera de seguridad interna, Francis Fargos Townsend, destaca también la advertencia sobre un posible uso de armas de destrucción masivas por parte de los terroristas «quienes no dudarán en utilizar armas químicas y biológicas para alcanzar sus objetivos». Como puntos tranquilizadores los servicios secretos aseguran no haber registrado ninguna actividad potencialmente peligrosa dentro de sus fronteras, un mérito que Townsend atribuyó «al aumento de la seguridad tras los atentados de la Torres Gemelas». La consejera quiso resaltar sin embargo que «todos estos esfuerzos, fruto también de la cooperación internacional, podrían desaparecer a medida que la gente se olvida de la desgracia del 11 de septiembre». Distintas lecturas Una advertencia especialmente dirigida al partido demócrata, cuya próxima aprobación de dos enmiendas en el Senado, podría forzar un regreso de las tropas desplegadas en Irak. La desclasificación del informe, apenas a unas horas de que se produzca la esperada votación, levantaba la indignación entre las filas de la oposición quienes acusaron a la administración Bush de «oportunista». Mientras la Casa Blanca se defendía de las críticas a través de su portavoz, Tony Snow. «Nosotros no esperamos a el momento más oportuno para desviar la atención, lo único que pretendemos es recordarle a la gente que esto es una amenaza real». Los resultados del estudio sirvieron también como arma arrojadiza entre los dos principales partidos del país. Así, la mayor parte de los demócratas interpretaba el análisis de los servicios secretos como un fracaso manifiesto de la guerra de Irak. «Este es el momento de replegar nuestras tropas, cuya capacidad operativa se ha visto mermada por culpa de la guerra, y de concentrarnos en la búsqueda de las personas que llevaron a cabo los atentados», aseguró Ikel Skelton, presidente del Comité de las Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes. Mientras, desde el partido republicano John Boehner, líder de la minoría en la Cámara de Representantes, presentaba el informe como una clara victoria de la política de Bush mientras acusaba a sus rivales de ser demasíados suaves con el terrorismo «ya que una retirada no es una opción cuando se trata de la seguridad de futuras generaciones».