Crónica Una famosa presentadora de radio ha comprado el terreno, que seguirá a disposición del movimiento contra la guerra de Irak
11 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Tras abandonar su carrera como activista antiguerra, Cindy Sheehan ha vendido los cinco acres que poseía al lado del rancho del presidente George W. Bush. El terreno, que seguirá a disposición del movimiento antiguerra, pertenece desde ayer a una conocida presentadora de radio. «A la venta cinco acres en la preciosa localidad de Crawford, Tejas. Se considerarán ofertas razonables». Con este anuncio, publicado el pasado 26 de mayo en su carta de renuncia, remataba Sheehan su época como activista contra la ocupación de Irak tras la muerte en combate de su hijo mayor, Casey. La bautizada como la madre coraje de EE.?UU. incluía en su oferta un último dardo envenenado para quien ha sido su peor enemigo en los últimos cuatro años: «He oído que el presidente Bush piensa mudarse dentro de poco, así que seguramente el terreno se revalorizará». Considerado uno de los iconos del movimiento pacifista, el llamado Rancho Casey, situado a tan sólo unos kilómetros de la residencia de verano de Bush, era vendido finalmente ayer por 87.000 dólares a la famosa presentadora de radio Bree Walker. «Es mi deseo que éste siga siendo un lugar de acogida para las familias de los soldados muertos, así como para los defensores de la paz», aseguró en un comunicado Walker, conocida en el país por su defensa de los discapacitados. Mausoleo Meca de peregrinación de miles pacifistas de todo el mundo desde que fue adquirido por Sheehan en agosto del 2005, este terreno desértico ha recibido la visita de personajes tan ilustres como el actor Viggo Mortensen o el propio consejero de Seguridad Stephen Hadley. Sin embargo, nada se pudo hacer para que Bush aceptara poner un pie en territorio enemigo. Una visita que tampoco llegará en los próximos meses, cuando el campamento se convierta en un gigantesco mausoleo a los caídos en Irak. «Pienso realizar un monumento que honre a los soldados que lucharon en esta guerra injusta», aseguró Sheehan en un comunicado. La venta del rancho, que ha sido criticada por algunos sectores conservadores que acusan a esta mujer de beneficiarse económicamente con su discurso pacifista, supone además el último lazo de unión entre Sheehan y la opinión pública. Una relación que daba por terminada hace días, porque «no importa lo que trates de ayudar a este país. Nada se puede hacer si la gente no cambia».