Taha Yasín Ramadán fue enterrado junto a Sadam Huseín Gorbachov insta a Washington a retirarse como lo hizo la URSS en Afganistán
20 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El número tres de Sadam Huseín y uno de los más duros del régimen, Taha Yasín Ramadán, fue ahorcado ayer por antes del amanecer, justo cuando se cumplían cuatro años del comienzo de la invasión de Irak por tropas estadounidenses y británicas. Su cuerpo fue enterrado en Auya, junto al de Sadam, el hombre al que sirvió fielmente durante la mayoría de sus 69 años de vida. Ramadán es el cuarto dirigente del régimen depuesto en morir a la horca, todos ellos por la matanza de 148 chiíes en Duyail y pese a las numerosas peticiones internacionales para que el Gobierno no aplicase la pena máxima a los condenados. Hay un segundo proceso judicial en marcha contra seis ex altos cargos y en este caso también se esperan penas capitales, entre otras para el primo de Sadam, Alí Hasán al Mayid. Contrariamente a las ejecuciones de Sadam Huseín, Barzán al Tikriti y Awad al Bandar, en esta ocasión se han filtrado muy pocos detalles sobre el momento del ahorcamiento. Según sus abogados, Ramadán, que permanecía hasta ayer bajo custodia de las tropas estadounidenses en una prisión junto al aeropuerto de Bagdad, fue entregado a las autoridades iraquíes horas antes de su ejecución, que tuvo lugar en otra cárcel del barrio de Kazimiya, un local usado en tiempos de Sadam como centro de espionaje. La fecha de la ejecución de Ramadán fue simbólica, como la de los demás ex responsables. Después de ahorcar a Sadam Huseín en el primer día de la fiesta religiosa del Aid, las autoridades iraquíes ajusticiaron a su tercer hombre en el cuarto aniversario de la invasión anglonorteamericana. Que los principales responsables del partido Baaz hayan sido ejecutados o estén encarcelados no quiere decir que Estados Unidos haya conseguido resolver la crisis iraquí en cuatro años de presencia en el país. Coste humano El conflicto ha causado 600.000 muertos civiles iraquíes, según un informe del 2006 de la revista británica Lancet , y las fuerzas aliadas han perdido unos 3.500 soldados, 3.220 de ellos norteamericanos. En Estados Unidos, el coste humano y financiero de la guerra pesa cada vez más. El ex presidente soviético Mijaíl Gorbachov instó ayer a Estados Unidos a retirar sus tropas de Irak y opinó que podría llevar a cabo esa operación por etapas, tal y como lo hizo la URSS en Afganistán en 1989. «La invasión de Irak se produjo no en el contexto de la confrontación de dos sistemas, sino cuando era posible establecer un nuevo orden mundial. Por eso (la guerra) fue un gran error político», dijo Gorbachov. El 60% de los ciudadanos del otro país que participó en la invasión, el Reino Unido, cree que la intervención militar fue un error, frente a un 29% que opina que no, según una encuesta divulgada ayer por la BBC. Sólo un 5% de los británicos dice sentirse más seguro frente a un 55% que manifiesta que su país está menos seguro. Ayer al menos 16 murieron en atentados en Bagdad, mientras la policía recogía los cadáveres de treinta personas con señales de tortura e impactos de bala en la cabeza en varias zonas de la capital.