Rusia e Irán, al borde la ruptura por una central atómica

La Voz EFE |MOSCÚ

INTERNACIONAL

Rusia asegura que continúa la construcción de la primera central nuclear iraní (Bushehr), aunque advierte que los retrasos se acumulan debido a la negativa de Teherán a reanudar los pagos. La empresa constructora advierte que «la negativa a reanudar los pagos puede tener consecuencias irreparables» porque «ha comenzado la fuga de especialistas». Rusia anunció el lunes que aplaza al menos dos meses la puesta en marcha de la central, ya que Teherán realizó su último pago el 17 de enero. Y descartó el suministro durante marzo del combustible nuclear necesario para el funcionamiento de la planta. Por su parte, Irán dijo que espera que Moscú cumpla y suministre antes de abril el combustible porque sino «el problema se saldrá del marco técnico». Según fuentes rusas, el retraso en los pagos se debe a la decisión iraní de pagar en euros y no en dólares.