En la agresión se utilizó un cohete antitanque ruso, arma frecuente entre los traficantes Un grupo de extrema izquierda reivindicó el atentado, que sólo causó daños materiales
12 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El atentado contra la Embajada de Estados Unidos en Atenas, que no causó heridos, hace temer un resurgimiento del terrorismo de extrema izquierda en Grecia, a pesar del desmantelamiento de los grupos históricos, entre ellos el 17 de Noviembre (17N). El ministro de Orden Público, Vyron Polydoras, señaló que un desconocido reivindicó el ataque en nombre del grupo Lucha Revolucionaria (EA, en sus siglas en griego) - principal sucesor de los desaparecidos 17N y Lucha Revolucionaria Popular (ELA)-, algo que se tomó muy en serio la policía. Los terroristas utilizaron un cohete antitanque ruso, un tipo de arma frecuente entre los traficantes. Los investigadores hallaron restos del proyectil en los servicios donde estalló, en la tercera planta del edificio, sin causar daños significativos. La policía busca una camioneta que fue vista en el lugar de los hechos en el momento de la deflagración. Al parecer, el cohete fue disparado desde un terreno en obras situado frente a la embajada. Polydoras lamentó la «tentativa de resucitar el terrorismo» histórico que afectó al país desde finales de la dictadura de los coroneles, en 1974, hasta el desmantelamiento del grupo 17N en el 2002 y de ELA, un año después. «Los autores quisieron decir: podemos golpear a la embajada», dijo el ministro, que consideró el atentado como una acción «simbólica» contra uno de los lugares mejor protegidos de Atenas. Si los atentados menores contra objetivos «imperialistas», policiales o económicos nunca han cesado en Grecia, Lucha Revolucionaria, que surgió en septiembre del 2003, se caracteriza por su creciente radicalización. El 30 de mayo del 2006, el grupo hizo explotar una bomba cerca de la casa del ministro de Cultura y ex ministro de Orden Público, Georges Vulgarakis, anunciando a los cuatro vientos su voluntad de «ejecutarlo». Según el texto de la reivindicación, esta acción estaba destinada a protestar por la colaboración del Gobierno conservador en la «guerra contra el terrorismo» de EE.UU., exponiendo a Grecia al riesgo de «represalias islamistas». Los medios de comunicación griegos pusieron de manifiesto que el atentado contra la embajada se produjo un día después del quinto aniversario de la prisión de Guantánamo, y después del anuncio del envío de más tropas estadounidenses a Irak. EA hizo prueba de su audacia y de su capacidad de actuar con un atentado contra una comisaría de policía en Atenas cien días antes de los Juegos Olímpicos del 2004. A la organización también se le imputan otros cinco atentados que causaron tres heridos.