El documento prohíbe la entrega, venta y transferencia de material atómico y balístico al país
24 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El Consejo de Seguridad de la ONU impuso ayer sanciones a Irán por su negativa a suspender sus programas nucleares. La resolución final fue aprobada por unanimidad y suavizada por las objeciones de Rusia. Washington ya ha pedido a la comunidad internacional que imponga sanciones más duras mientras Teherán volvió a señalar que no piensa cumplirla por considerarla ilegal. El texto, que ve la luz casi cuatro meses después de que Irán dejara pasar un ultimátum similar, incluye básicamente sanciones de carácter económico y tecnológico relacionadas con sus actividades nucleares y balísticas, entre ellas el enriquecimiento de uranio y su reprocesamiento, o los proyectos relacionados con los reactores de agua pesada. La resolución, que exige a Teherán detener de forma inmediata estos programas, pide a los 192 estados miembros de la ONU que «impidan la entrega, venta o transferencia directa o indirecta a Irán de todo material, equipamiento o tecnología que pueda contribuir» a dichas actividades. También se ordena a todos los países la congelación de los activos financieros de 10 compañías y 12 personas (identificadas en una lista anexa) involucrados en los mismos y que vigilen si éstos pasan por su territorio, en cuyo caso deberán notificarlo al Consejo. Reacciones Rusia ?estrecho socio comercial de Irán que está financiando la construcción de una planta de agua pesada en la ciudad iraní de Busher con usos civiles y que quedó fuera del alcance de la resolución? logró durante las negociaciones, con la ayuda de otro miembro permanente como China, suavizar la aplicación de estas dos medidas, dejando mayor flexibilidad a los países a la hora de imponerlas. Asimismo, la resolución establece que en el plazo de 60 días el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) debe entregar un informe sobre si Irán ha cumplido con el texto. De ser así, se levantarán las sanciones. Si no, el Consejo se reserva el derecho de imponer nuevas medidas de castigo. Poco después de la votación, el Departamento de Estado estadounidense pidió a la comunidad internacional que adopte otras sanciones adicionales más duras. Por su parte, Israel dijo que esta resolución «es un primer paso», pero no suficiente, y respaldó el llamado de Washington. Mientras, el Ministerio de Exteriores iraní calificó el documento de ilegal y de ir más allá de la jurisdicción del Consejo de Seguridad, y reiteró que el país seguirá adelante con sus programas nucleares, e insistió en que son para uso civil y pacífico.