El presidente de Taiwán, en la cuerda floja al ser acusada su mujer de corrupta
INTERNACIONAL
La acusación formal de corrupción y falsificación de documentos contra la primera dama taiwanesa, Wu Shu-chen, asestó ayer un duro golpe al presidente de Taiwán, Chen Shui-bian, y abre una incierta crisis política. El fiscal Zhang Wen-zheng acusó a Wu de utilizar facturas ajenas para justificar gastos de la oficina presidencial por 423.331 dólares, y no excluyó la complicidad del mismo presidente. Pero,« hay que esperar a que dimita o termine su mandato para presentar cargos», dijo. Los datos recopilados en cuatro meses de investigación y después de interrogar a 276 personas no concuerdan con las declaraciones presidenciales, según las cuales, los gastos justificados con facturas ajenas se emplearon en diplomacia secreta, afirma la fiscalía. La investigación sobre el presupuesto discrecional del presidente Chen «se ha realizado con imparcialidad y sin aceptar presiones políticas», dijo Zhang.