La televisión iraquí había anunciado el fallecimiento de Al Mohayer en un ataque de EE.UU. Rice visita el país por sorpresa en pleno rebrote de los ataques de la isurgencia
05 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El líder de Al Qaida en Irak, Abu Ayub al Masri o Abu Hamza al Mohayer, continúa con vida, según han confirmado fuentes oficiales iraquíes, pese a las informaciones que habían circulado durante la mañana de ayer sobre su muerte en un ataque norteamericano. La noticia de la supuesta muerte de Al Masri fue adelantada por la televisión oficial iraquí, Al Iraquiya, que aseguró que había muerto en Hadiza, 300 kilómetros al noroeste de Bagdad, junto a tres colaboradores, y recogida por la mayor parte de cadenas árabes. Sin embargo, tras unos minutos de confusión, tanto el Gobierno iraquí como el mando militar estadounidense en Bagdad negaron la veracidad de dichas informaciones. El portavoz del Ejecutivo iraquí, Ali al Dabag, en una rueda de prensa, explicó que «exámenes preliminares hechos al cuerpo de esa persona confirman que no pertenece a Abu Ayub al Masri. El cadáver pertenece a otro hombre». El general Muafaq Al Sameraei, asistente de Seguridad Nacional del primer ministro, Nuri al Maliki, explicó que la confusión sobre la posible muerte de Masri se originó en el hecho de que las tropas estadounidenses acabaron con la vida de varios miembros de Al Qaida en la provincia de Al Anbar, en la que está Hadiza, y que en un primer momento pensaron que entre los fallecidos estaba él. Abu Hamza al Mohayer, sustituyó como líder de Al Qaida en Irak al jordano Abu Musab al Zarqaui, que falleció el pasado junio durante un ataque aéreo estadounidense al norte de Baquba, 65 kilómetros al norte de Bagdad. El consejero de Seguridad Nacional de Irak, Muafaq al Rubeie, dijo la semana pasada en una rueda de prensa que las fuerzas iraquíes estuvieron «muy cerca» de detener al nuevo líder de Al Qaida, cuyo arresto podía llegar «en los próximos días», sin dar más detalles. Rubeie mostró entonces imágenes de Al Masri encontradas en un escondite de los terroristas en las que éste explicaba cómo preparar coches bomba. Ola de violencia La presunta muerte del líder terrorista no detuvo una nueva jornada de violencia, en la que al menos seis personas murieron y 47 resultaron heridas por la explosión ayer de dos bombas en sendos barrios de Bagdad y un ataque con armas de fuego al sur de la capital, informaron fuentes policiales. Además, la policía iraquí encontró, en las últimas doce horas, treinta y siete cadáveres de personas con signos de haber sido torturadas en distintos puntos de Bagdad, informaron fuentes policiales. Según explicaron, uno de los cuerpos había sido decapitado y la mayoría mostraban marcas de haber sido disparados en la cabeza y signos de haber sido torturados. En medio de esta ola de violencia llegó ayer a Bagdad la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, para entrevistarse con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki.