Sin esperanzas de supervivientes del avión que cayó en la Amazonia
INTERNACIONAL
En el Boeing de una aerolínea de bajo costo brasileña viajaban 149 pasajeros y seis tripulantes El aparato se estrelló en la selva tras un incidente con un reactor privado, que logró aterrizar
30 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La incertidumbre reinaba anoche sobre la suerte de las 155 personas que iban a bordo de un Boeing de la compañía brasileña de bajo costo Gol que se precipitó en plena selva amazónica. Los restos desperdigados del aparato, que se encontraba desaparecido desde la noche del viernes, fueron hallados ayer cerca de una reserva de los indios kayapó, en el parque natural del Xingu, en el Estado de Mato Grosso, fronterizo con el de Pará. Con las primeras luces del día varios aviones de la Fuerza Aérea visualizaron los restos de la aeronave, donde viajaban 155 personas, cuyas nacionalidades aún no han sido divulgadas por las autoridades, aunque adelantaron que la mayoría eran ciudadanos brasileños. En espera de la llegada de los equipos de rescate por tierra, se desataron las especulaciones sobre la suerte que habían corrido los pasajeros. Un portavoz de Infraero, el ente estatal que gestiona los aeropuertos brasileños, indicó que tenían testimonios que decían haber visto pasajeros con vida, noticia que desató las esperanzas de los familiares concentrados en un hotel de Brasilia. Sin embargo, poco después José Carlos Pereira, presidente de Infraero, explicó que el avión al parecer cayó en picado y que era poco probable que alguno de los 149 pasajeros o de los seis tripulantes hubieran sobrevivido. Anoche Lula da Silva decretó tres días de luto en homenaje a las víctimas del accidente, pese a que las autoridades aeronáuticas no habían divulgado si había supervivientes. Un directivo de Gol señaló que no tenía información oficial sobre el número de muertos, heridos o posibles supervivientes. La aeronave era un moderno Boeing 737-800, adquirido por Gol hace apenas unas semanas, y sólo tenía 200 horas de vuelo. El avión había salido el viernes por la tarde de Manaos, capital del Estado de Amazonia, y la mayoría de sus pasajeros iban a descender en Brasilia, a pesar de que el vuelo tenía destino final en Río de Janeiro. La primera hipótesis indicaba que el accidente se había producido cuando el avión sobrevolaba Pará, al norte de Brasil. En ese punto, el Boeing habría chocado con un ala contra un pequeño reactor privado Legacy. En ese momento, el avión de Gol se habría desestabilizado y desaparecido del radar de los controladores aéreos. El piloto del pequeño reactor consiguió realizar un aterrizaje de emergencia en un aeródromo de la Serra do Cachimbo, en Pará. El reactor estaba fletado para trasladar a EE.?UU. a cinco personas, cuatro de las cuales son de esa nacionalidad, que resultaron ilesas. Sin embargo, cuando la hipótesis del choque era la más fiable, Infraero emitió un comunicado en el que no confirmaba la colisión e insinuaba que una pieza de uno de los dos aviones implicados podría haberse desprendido durante el vuelo e impactado contra la otra aeronave.