25 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.
Para el mundo, el estadio Superdome de Nueva Orleans es el símbolo de la infamia, el lugar donde decenas de miles de personas fueron abandonadas a su suerte tras el paso del huracán Katrina . Una imagen que las autoridades intentaron borrar con una inversión de 185 millones de dólares y una reapertura tan glamurosa que el partido de anoche parecía la final de la Superbowl. Con las actuaciones de U2 y Green Day, el ex presidente George Bush lanzando al aire la moneda que decide el campo y el estadio repleto de fans, el conjuro estaba servido. Los habitantes de la ciudad de Nueva Orleans se han volcado con el renacer del Superdome. Prueba de ello es que todas las entradas de la temporada están vendidas. | colpisa