Reportaje | El sueño de una compañía africana En el antiguo Zaire, donde las tropas españolas luchaban hace unos días para frenar la violencia, el empresario Herminio Gil trata de levantar un aerolínea para toda África
24 jul 2023 . Actualizado a las 11:10 h.LOS CIMIENTOS. Herminio Gil (a la izquierda) ya cuenta con siete aviones y con algo más de seiscientos trabajadores. Nadie pone en duda que el fuerte de Herminio Gil es crear negocios. Empresario y aventurero nato, este gallego de Verín ha recorrido medio mundo siempre en busca de un nuevo reto. Y el que tiene ahora entre manos no es pequeño. Ni fácil. Desde que el pasado 4 de marzo inició sus primeras operaciones con Kinshasa (República Democrática del Congo, antiguo Zaire) capitaneando Bravo Airlines ha tenido que sortear importantes riesgos. Entre ellos, la reciente escalada de violencia tras la primera vuelta de las elecciones que sumió a este país africano en el caos y la anarquía durante cuatro interminables días. «Una pequeña guerra», como él mismo la ha definido, que se zanjó con más de una veintena de muertes. «Vivimos este estallido de violencia desde casa, informándonos de la situación del país por lo que nos decía, a cuentagotas, la embajada española en Kinshasa. Nadie salía a la calle. Pero no tuve miedo», asegura Gil con contundencia. «Este país lleva así demasiado tiempo. Aquí ya se ha olvidado lo que ocurrió a finales de agosto. Igual que tampoco recuerdan el porqué de esta disputa fratricida». Esa lucha ha segado ya cerca de cuatro millones de vidas, convirtiéndose en el peor conflicto en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial, según un estudio de la prestigiosa revista médica The Lancet. «Nadie habla ya de lo que pasó. Es algo que sucedió y punto», dice Gil. Y es que, explica, «si vives en el Congo aprendes a convivir con la violencia¿ Pones la radio y la televisión y hay música. Nada de noticias. Nada de muertos. ¡Sólo música congoleña!». Volar el 11-S A este gallego no le paran ni los tiros ni las trifulcas políticas. Por ello, quizás, ha elegido la fecha del 11 de septiembre para iniciar los vuelos regulares en el Congo. «El 11-S es una fecha más. Por lo menos aquí». En total serán 15 las ciudades congoleñas que estarán ahora más cerca, «ya que uno de los grandes problemas de este país que quintuplica la extensión española es la incomunicación, el aislamiento». El proyecto de Bravo Airlines va más allá. Entre sus objetivos está el ocupar el hueco dejado por las raquíticas y obsoletas aerolíneas de 14 países africanos. «Estoy en contacto con los gobiernos de otros países, como el Congo francés, Tanzania, Ruanda, Uganda o Burundi», señala. Además, Gil ya se ha reunido con líderes políticos de Guinea Ecuatorial, Camerún, Gabón, Tanzania, Angola, Zambia, Zimbabue, Ghana y Sudáfrica. La idea es crear una compañía panafricana, con sede social en Palma de Mallorca, que unirá África con Madrid, París y Londres, entre otras. Una apuesta de altura que se complementará con un proyecto hotelero en las ciudades africanas más importantes en las que opere esta joven compañía aérea. El objetivo de Gil es crear una aerolínea africana que tome el testigo de la antigua Air Afrique, que con 38 aviones dominó el continente desde el cielo. Hasta el momento, no le está yendo nada mal. Hace seis meses, llegó a la capital congoleña con seis aviones para capitanear las LAC (Líneas Aéreas Congoleñas). Y todo con el visto bueno de las altas esferas políticas del país. Terreno ganado Seis meses después, Herminio Gil ya tiene en su poder los permisos necesarios para construir su propia terminal en el aeropuerto internacional N'Djili de Kinshasa y controla el handling del país. Una sólida trayectoria avala a este referente del sector turístico, aeronáutico y hotelero español. Desde sus inicios con Viajes Melià, ha emprendido con éxito importantes proyectos. Fue uno de los propulsores, junto a Juan José Hidalgo, del Grupo Globalia (que cuenta entre sus activos con Viajes Halcón, Air Europa, entre otros); motor de eslóganes tan populares como el de «¿Dónde está Curro?» o «La forma más inteligente de viajar», y padre de aerolíneas como Air Madrid, Gil se lanza ahora a abrir un ventana a la que hasta ahora nadie se había atrevido ni siquiera a asomarse. El Congo le gusta y ya ha aprendido a moverse con soltura entre los políticos y los líderes locales a pesar de la inestabilidad que sufre el país. «Tengo el apoyo moral del Gobierno congoleño. Algo que no puedo decir del Ejecutivo español, que no nos ha ayudado nada». Gil confía en que después de cuarenta años sin celebrarse unas elecciones, el Congo salga del estancamiento en el que se encuentra sumido. Un «desarrollo de la economía que mucho tendrá que ver con las ayudas internacionales que reciba en los próximos años el país. El compromiso de los ocho países más ricos del mundo (G8) dirigido al apoyo del desarrollo del país repercutirá en todos», explica. «Y aquí estamos nosotros. En África. Hay mucho que hacer», afirma tras reconocer que echa de menos la comida gallega. «En el Congo no hay marisco», afirma. Habrá que volar pronto a Galicia¿