Bush desata la polémica al nombrar a un militar para dirigir la CIA, una agencia civil

Óscar Santamaría CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

08 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

George W. Bush designó ayer al general de las Fuerzas Aéreas, Michael Hayden, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque su confirmación definitiva en el Senado no será del todo fácil. «Es el hombre adecuado para dirigir la CIA en este momento crítico en la historia de nuestro país», dijo el presidente durante el acto en el que junto a Hayden hizo pública su decisión, tras señalar que conoce «los servicios de inteligencia desde abajo». El general agradeció a Bush la oportunidad para mejorar las tareas de espionaje y hacer de Estados Unidos un país más seguro. Pero Hayden -sustituto de Porter Goss, quien el pasado viernes anunció por sorpresa su dimisión- deberá pasar antes la prueba de fuego del Senado, donde ya se anticipa una nueva batalla durante el proceso de su confirmación. El general tendrá que hacer frente a las críticas sobre su papel como director de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), en los fallos de inteligencia que no evitaron los atentados del 11-S o que llevaron a afirmar que Irak poseía armas de destrucción masiva, pero sobre todo en la puesta en marcha de un programa de espionaje doméstico ordenado por Bush tras los ataques contra las Torres Gemelas. Muchos en el Capitolio, incluso desde el partido de Bush, tampoco ven con buenos ojos que un militar esté al frente de una agencia de carácter civil como la CIA. «Creo que es el hombre equivocado, en el lugar equivocado, en el momento equivocado», dijo el republicano Peter Hoekstra, presidente del Comité de Inteligencia del Congreso.