Estrangulado en un hotel de Caracas un dirigente episcopal

Julio Á. Fariñas REDACCIÓN

INTERNACIONAL

ALEX DELGADO

El sacerdote, cuyo cadáver estaba desnudo, llegó al local con un joven En Maracaibo mataron a una joven de un tiro en la sien y grabaron el crimen con un móvil

25 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La violencia sigue acaparando el primer plano de la actualidad venezolana. Si hace unos días aparecían los cadáveres de un empresario secuestrado, así como los de tres menores y su chófer, también raptados, el pasado fin de semana las víctimas fueron el vicesecretario de la Conferencia Episcopal, un funcionario del Centro Nacional Electoral y una joven de 19 años. Los tres cadáveres aparecieron en tres hoteles distintos y con indicios de haber sido estrangulados. De los crímenes del pasado fin de semana el más sonado fue el del sacerdote José Piñango Mascareño, de 47 años y vicesecretario de la Conferencia Episcopal Venezolana, que acompañado de un joven de unos 26 años que dijo llamarse Antonio Rodríguez -luego se comprobó que la identidad era falsa-, se hospedó a las 5,40 de la madrugada del sábado en la habitación 89 de un hotel de encuentros sexuales llamado Bruno, y que está ubicado en Sábana Grande, en el centro este de la capital. El joven alquiló la habitación por tres horas, pero a las ocho y media de la mañana bajó a recepción y pagó el día completo. Desde entonces no lo volvieron a ver. Cuando el domingo abrieron la habitación con la llave maestra encontraron el cadáver del sacerdote. Estaba boca arriba, desnudo, con los calcetines puestos y junto a una caja de medicamentos. La policía informó de que la muerte se produjo por «asfixia mecánica» y que el cadáver tenía un golpe considerable en la nariz, y otro en la nuca. El arzobispo de Mérida, Baltazar Porras, había alertado el lunes de la desaparición de Piñango. Según versiones proporcionadas a los medios de comunicación por el personal del hotel, el sacerdote Piñango entró en el establecimiento sin la indumentaria de sacerdote. También se indicó que su tarjeta bancaria fue utilizada en un establecimiento de licores. La Iglesia católica esperará los resultados de la investigación antes de dar su opinión. Tres cadáveres más Por otra parte, en el hotel Canaima, el pasado domingo fue encontrado por el personal de limpieza el cadáver de Víctor Ramón Sirit Román, de 31 años, atado a las cuerdas de la persiana. El joven había llegado al hotel durante la tarde del viernes. Policías que participan en la investigación apuntan que no se trata de un suicidio, sino de un homicidio. Una segunda víctima apareció estrangulada en una habitación del hotel La Mansión. Fue identificada como Kelvin René Rodríguez Torrealba, de 31 años funcionario del Centro Nacional Electoral (CNE), que se había instalado en el hotel acompañado de dos hombres más. Su cadáver apareció sobre la cama. Fuera de Caracas, concretamente en Maracaibo, se registró una nueva víctima de la violencia. Glareidys Gabriela Acosta Manzanillo, de 19 años, fue asesinada en una tasca con un tiro en la sien por uno de los tres jóvenes que la acompañaban. Segundos antes, según indicaron testigos presenciales del suceso, otro de los miembros del grupo sacó un teléfono móvil y comenzó a grabar a la víctima.